
Descubren gigantesca red de ríos subterráneos bajo la Península de Yucatán
Investigadores del Proyecto MAYAS, con apoyo de la Conanp, estudian si bajo la Península de Yucatán existe una red de ríos subterráneos mucho más extensa que...
Bajo la Península de Yucatán podría existir una red de agua subterránea mucho más extensa que los cerca de 2 mil kilómetros de cuevas inundadas exploradas hasta ahora.
Científicos internacionales investigan la posibilidad de que los grandes sistemas de cavernas conocidos sean apenas una parte de una estructura hidráulica de dimensiones todavía desconocidas.
La hipótesis forma parte del Proyecto MAYAS, encabezado por el explorador y especialista en buceo de cuevas Robbie Schmittner, con apoyo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
La investigación busca comprender cómo circula el agua bajo la península, qué conexiones existen entre las formaciones geológicas y hasta dónde pueden desplazarse los contaminantes que ingresan al acuífero.
Dos mil kilómetros de cuevas podrían ser solo una parte
La Península de Yucatán alberga Ox Bel Ha y Sac Actun, dos de los sistemas de cuevas inundadas más extensos conocidos del planeta, localizados en Quintana Roo.
También te puede interesar
Denuncian raves en cenotes de Yucatán; exigen investigar daños
Durante décadas, los exploradores han cartografiado aproximadamente 2 mil kilómetros de pasajes subacuáticos en la región.
Sin embargo, el Proyecto MAYAS plantea que estas cavernas podrían ser estructuras secundarias de una red de agua de mayor escala.
De comprobarse, la hipótesis modificaría la comprensión científica sobre el funcionamiento del acuífero peninsular.
Los investigadores estudian seis grandes estructuras geológicas: el Anillo de Cenotes, la Sierrita de Ticul, Río Hondo, Holbox, Akumal y el Arco de La Libertad.
El objetivo es determinar si existen conexiones entre ellas y cómo influyen en el desplazamiento del agua a través del subsuelo.
¿El mar Caribe mueve en red el agua bajo la península?
Una de las hipótesis más llamativas del proyecto apunta hacia el Canal de Yucatán, donde se encuentran las aguas del mar Caribe y el golfo de México.
Los especialistas investigan si las corrientes marinas y las diferencias de presión en esa zona desempeñan un papel determinante en la circulación regional del agua subterránea.
Esta explicación todavía no está demostrada y deberá someterse a mediciones científicas.
📰 Tu edición de hoy
Recibe el periódico de mañana a las 7:00 am
El diario para hojear, las claves del día y el podcast ☕ — todo en un correo, todos los días. Gratis, y te das de baja con un clic.
Para buscar respuestas, los equipos utilizan drones equipados con instrumentos geofísicos que permiten identificar posibles fracturas y estructuras ocultas.
Mientras tanto, investigadores terrestres localizan cenotes y accesos naturales al acuífero.
Bajo el agua, espeleobuzos exploran conductos inundados, miden corrientes y recolectan muestras para estudiar su composición química y biológica.
La contaminación podría viajar kilómetros bajo tierra
Más allá del interés geológico, la investigación tiene implicaciones para la seguridad del agua y la conservación ambiental.
Las conexiones entre cavernas y conductos subterráneos pueden permitir que los contaminantes recorran grandes distancias y alcancen ecosistemas alejados de su punto de origen.
Esto resulta especialmente relevante para Quintana Roo, donde el acuífero sostiene actividades turísticas, comunidades y ecosistemas como cenotes, humedales, manglares y arrecifes.
Comprender las rutas de circulación permitiría identificar zonas vulnerables y aportar información para prevenir daños ambientales.
El proyecto también busca determinar cómo se relacionan las distintas estructuras geológicas con los movimientos regionales del agua.
Investigaciones podrían extenderse hasta Centroamérica
Los trabajos del Proyecto MAYAS no se limitan a Quintana Roo y Yucatán.
Las exploraciones también abarcan Veracruz y otras regiones del sur de México, mientras que a largo plazo se contempla ampliar la investigación hacia Belice y Guatemala.
La iniciativa de esta red cuenta con respaldo de Rolex Perpetual Planet y colaboración de universidades, centros científicos e instituciones como el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
Los resultados serán compartidos mediante publicaciones científicas, cooperación institucional y actividades educativas.
Su comprobación podría ayudar a explicar el funcionamiento de uno de los recursos naturales más importantes y menos visibles de la Península de Yucatán.
¿Qué te pareció?


