
Dan 20 años de cárcel a monja que abusó de niños sordos en Argentina
La Justicia consideró probado que la monja abusó directamente de algunos niños y que también ayudó a que otros fueran víctimas de agresiones sexuales.
Una monja fue condenada a 20 años de prisión por participar en abusos sexuales contra niños sordos en una institución religiosa de Argentina.
Se trata de Kumiko Kosaka, una religiosa de origen japonés que trabajó en el Instituto Antonio Próvolo, en la provincia de Mendoza.
Los hechos por los que fue condenada ocurrieron durante varios años y afectaron a menores que vivían y estudiaban en el centro.
La Justicia consideró probado que Kosaka abusó directamente de algunos niños y que también ayudó a que otros fueran víctimas de agresiones sexuales.
Kosaka llegó al instituto en 2007 y estaba encargada del cuidado de los niños que vivían allí. Según la investigación, utilizó esa posición para acercarse a los menores y facilitar los abusos.
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Los niños tenían entre cinco y 12 años y permanecían en el centro como alumnos internos. De acuerdo con las pruebas analizadas durante el proceso, la monja seleccionaba a algunos menores y los llevaba hasta sacerdotes que también fueron acusados de abusos.
La investigación en Argentina determinó además que algunos de los niños fueron amenazados para evitar que contaran lo ocurrido. Los abusos se produjeron durante varios años, hasta que las denuncias permitieron destapar el caso.
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Una condena después de una primera absolución en Argentina
La decisión contra Kosaka llega después de un largo proceso en Argentina. La monja había sido absuelta en un primer juicio celebrado en 2023. Sin embargo, esa decisión fue anulada posteriormente y el caso volvió a los tribunales.
En el nuevo proceso, los jueces determinaron que Kosaka era responsable de varios episodios de abuso y de su participación en otros ataques contra los menores. Por esos hechos recibió una condena de 20 años de prisión.
La sentencia también le impide trabajar durante diez años en actividades relacionadas con el cuidado de menores.
Por ahora, Kosaka seguirá en libertad mientras se resuelven los recursos que puedan presentar sus abogados. Tiene prohibido abandonar Argentina y deberá permanecer en la provincia de Mendoza.
El caso del Instituto Próvolo se convirtió en una de las investigaciones por abusos sexuales a menores más importantes de Argentina. Las denuncias comenzaron a hacerse públicas con mayor fuerza en 2016 y provocaron el cierre del centro.
Otros dos religiosos también fueron condenados. El sacerdote Horacio Corbacho recibió una pena de 45 años de prisión y el italiano Nicola Corradi fue condenado a 42 años.
La nueva sentencia contra Kosaka cierra otra etapa de un caso que durante años expuso los abusos sufridos por niños sordos dentro de una institución religiosa.
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Vía: El País


