
Ciudad perdida amazónica revela urbanismo único
Tecnología LiDAR descubre casi 7,500 estructuras artificiales de 3,000 años en el valle ecuatoriano del río Upano
En la selva del oriente ecuatoriano, bajo capas de vegetación tropical y décadas de suposiciones académicas, se esconde uno de los descubrimientos arqueológicos más relevantes de la Amazonía en tiempos recientes. Un vasto sistema de montículos, caminos y estructuras de tierra construido hace aproximadamente tres mil años está redefiniendo lo que se sabe sobre las antiguas civilizaciones del trópico americano.
Una red de casi 7,500 estructuras artificiales
El sitio, conocido como Huapula y ubicado en el valle del río Upano, alberga una intrincada red que incluye más de cinco mil plataformas de tierra, cerca de mil 500 colinas artificiales, montículos redondeados, espacios similares a plazas, terrazas, senderos, caminos, zanjas y sistemas de drenaje. Así lo documentó un análisis publicado en 2023 por especialistas contratados por el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural de Ecuador.
El arqueólogo Alden Yépez, de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, ha recorrido el terreno de primera mano. Al caminar entre las formaciones, su carácter artificial se hace inmediatamente evidente: los montículos siguen patrones geométricos precisos y los cortes en la tierra revelan estratos de arcilla compactada en distintas tonalidades.
La magnitud real del paisaje salió a la luz gracias a la tecnología LiDAR, que utiliza pulsos láser disparados desde aeronaves para penetrar el follaje y generar mapas tridimensionales detallados del suelo. En julio de 2015, técnicos del INPC sobrevolaron una zona de 600 kilómetros cuadrados y recopilaron los datos que, casi una década después, permitirían dimensionar el verdadero alcance del sitio.
Un urbanismo distinto al europeo, propio de la Amazonía
Los primeros trabajos en Huapula datan de 1978, cuando el sacerdote jesuita Pedro Porras pasó más de 200 días excavando 15 zonas distintas del valle. Sin embargo, nadie imaginaba entonces que esas primeras plataformas eran apenas una fracción de un sistema urbano de escala regional.
Lo que los datos revelan no es una ciudad en el sentido convencional, sino una forma de urbanismo de baja densidad y estructura multicéntrica, adaptada a las condiciones y recursos del entorno selvático. Los antiguos habitantes moldeaban la tierra para construir colinas donde vivir y reunirse, y trazaban caminos —posiblemente también canales— para conectar los distintos núcleos entre sí.
Rita Litben, investigadora independiente radicada en Guayaquil que formó parte del equipo encargado de analizar los datos del INPC, describe el hallazgo como una transformación de elementos naturales en obras de ingeniería en tierra de gran escala.
Este descubrimiento se suma a otros realizados con LiDAR en Brasil y Colombia, y refuta la teoría del determinismo ambiental —ya desacreditada— que sostenía que el clima amazónico impedía el desarrollo de civilizaciones complejas. Lo que queda pendiente es entender con mayor profundidad cómo y por qué se construyó este sistema, y determinar cómo protegerlo ahora que su existencia es ampliamente conocida.
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Fuente: BBC Mundo


