La OMS alertó sobre un nuevo brote de ébola al oeste de la República Democrática del Congo, muy cerca de Mbandaka.

Así lo dio a conocer el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, mediante su cuenta de Twitter: “Un nuevo brote de ébola ha sido detectado en el oeste de la República Democrática del Congo, cerca de Mbandaka, en la provincia de Équateur”.

El responsable de ese organismo de la ONU ha precisado que el Ministerio de Salud de ese país de África ha identificado seis casos de ébola, de los cuales cuatro tuvieron consecuencias fatales.

Asimismo Adhanom Ghebreyesus ha señalado que este brote tiene lugar mientras la República Democrática del Congo se encuentra en la fase final de su lucha contra el virus del Ébola en el este del país, al tiempo que combate la pandemia de Covid-19 y “el brote de sarampión más grande del mundo”.

 

Por su parte el el ministro congoleño de Sanidad, Eteni Longondo afirmó durante uan rueda de prensa en Kinshasa: “Puedo confirmar que tenemos una nueva epidemia de ébola en Mbandaka”, capital de la provincia de Ecuador y zona ya afectada en 2018 por el ébola.

El ministro agregó que “las muestras de casos sospechosos enviados al Instituto Nacional de Investigación Biomédica (INRB), en la capital congoleña, han dado positivo“.

El Ébola

La enfermedad, descubierta en la RDC en 1976, entonces denominada Zaire, se transmite por contacto directo con la sangre y fluidos corporales de personas o animales infectados.

Esta fiebre causa hemorragias graves y puede alcanzar una tasa de mortalidad del 90 %.

Sus primeros síntomas son fiebre repentina y alta, debilidad intensa y dolor muscular, de cabeza y de garganta, además de vómitos.

La peor epidemia de ébola conocida se declaró en marzo de 2014, con los primeros casos que se remontan a diciembre de 2013 en Guinea Conakry, desde donde se expandió a Sierra Leona y Liberia.

La OMS marcó el fin de esa epidemia en enero de 2016, después de registrarse 11 mil 300 muertes y más de 28 mil 500 casos, aunque la agencia de la ONU ha admitido que estas cifras pueden ser conservadoras.