
Congresista de EU busca vincular agua al T-MEC
Mónica De La Cruz impulsa incluir el Tratado de Aguas de 1944 en las negociaciones del acuerdo comercial trinacional para presionar a México.
Una legisladora republicana de Texas impulsa en el Congreso estadounidense una propuesta para vincular el Tratado de Aguas de 1944 a las negociaciones vigentes del T-MEC, con el objetivo de presionar a México a cumplir sus compromisos de suministro hídrico hacia Estados Unidos.
La congresista Mónica De La Cruz organizó una mesa redonda en Washington donde funcionarios del gobierno federal y agricultores del sur de Texas expusieron los efectos económicos que, según afirman, ha generado el incumplimiento mexicano en la entrega de aguas de los ríos Bravo y Colorado, tal como lo estipula ese tratado bilateral.
Impacto en la agricultura del sur de Texas
Durante el encuentro, productores del sector agrícola describieron de forma directa los daños que enfrenta su actividad ante la falta de agua. Entre los asistentes figuraron representantes de las oficinas del Representante Comercial de Estados Unidos, del Departamento de Estado, del Departamento de Agricultura y de la Casa Blanca, lo que refleja el nivel de atención institucional que ha alcanzado el tema.
También participó una representante de los productores de caña de azúcar del Valle del Río Grande, región especialmente sensible a la disponibilidad del recurso hídrico.
La propuesta de incluir el acuerdo hídrico en el T-MEC
De La Cruz ha gestionado su iniciativa ante el Representante Comercial Jamieson Greer y el Secretario de Estado Marco Rubio, buscando que el tratado de aguas quede incorporado formalmente en las negociaciones comerciales entre México, Estados Unidos y Canadá.
La legisladora sostiene que actualmente no existen mecanismos de sanción ante el incumplimiento, y que integrar el acuerdo hídrico al T-MEC permitiría establecer consecuencias concretas para México en caso de no respetar las cuotas de agua pactadas.
La mesa redonda fue descrita por la propia De La Cruz como un paso clave dentro de una gestión que lleva aproximadamente un año ante dependencias como la Oficina del Representante Comercial y el Departamento de Estado, con miras a que el tema sea considerado en la próxima revisión del tratado comercial trinacional.
El Tratado de Aguas de 1944 establece la distribución de los caudales de los ríos Bravo y Colorado entre ambos países, y ha sido fuente de tensiones recurrentes entre México y Estados Unidos, particularmente en períodos de sequía.
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Fuente: Luces del Siglo


