
Cuando el verano también abre las puertas
El verano en Quintana Roo abre oportunidades educativas gratuitas a través de empresas privadas. La concesionaria de agua en Cancún, Playa del Carmen, Isla Mujeres y Puerto Morelos ofrece programas de puertas abiertas donde estudiantes y familias conocen plantas de tratamiento y procesos del agua
Hay veranos que pesan más que otros y no solo por el calor. Cuando terminan las clases la pregunta es: ¿qué hacemos con los niños las próximas semanas?
Porque entretenerlos ya es un reto. Pero hacerlo aprendiendo algo, sin gastar una fortuna y evitando que terminen pegados a una pantalla todo el día, ¡ese es otro nivel!
Durante años, el verano parecía dividirse entre quienes podían pagar cursos o campamentos y quienes simplemente improvisaban.
La casa de la abuela, el parque, la tableta, el “ya salté un rato”. Pero algo ha cambiado.
Algunas empresas privadas han abierto espacios que antes parecían exclusivos de gobiernos, museos o centros comunitarios.
También te puede interesar
El agua en el sur de Quintana Roo
Las empresas entendieron algo simple: convivir con la comunidad también importa.
Empresas que entendieron que no todo es vender
Hay ejemplos claros. A través de su fundación, Grupo Carso impulsa desde hace años plataformas educativas abiertas, programas de capacitación gratuita y actividades de formación para niñas, niños y jóvenes.
La lógica parece sencilla: aprender algo útil también puede ocurrir fuera del salón de clases.
Grupo Bimbo también suele impulsar actividades relacionadas con nutrición, bienestar, deporte y convivencia familiar en distintas comunidades del país.
Todos estos son espacios donde las familias pueden involucrarse en dinámicas distintas durante ciertas temporadas.
Las empresas privadas se dieron cuenta de algo: la gente no solo quiere pagar por un servicio; también quiere cercanía y en el verano es una buena idea.
Abrir una puerta vale más de lo que parece en verano
En Quintana Roo ocurre algo parecido. La concesionaria de agua en Cancún, Playa del Carmen, Isla Mujeres y Puerto Morelos está relacionada con algo tan cotidiano como abrir la llave y esperar el vital líquido.
Desde hace tiempo mantiene un programa de puertas abiertas para estudiantes, familias y ciudadanía interesada en conocer cómo funciona algo que normalmente damos por sentado.
Las visitas incluyen recorridos por plantas de tratamiento, laboratorios y espacios donde se explica qué pasa con el agua antes de llegar a las casas y después de irse por el drenaje.
¿Cuántos niños saben de dónde viene el agua?, o a dónde va y cómo algo tan cotidiano requiere procesos gigantescos para funcionar. A veces aprender no necesita salón, solo curiosidad.
Claro, no se trata de romantizar a las empresas privadas, pues su finalidad es ser un negocio, y algunas veces enfrentan cuestionamientos ciudadanos. Pero también vale la pena reconocer cuando intentan abrir espacios distintos y hacer algo a favor de la comunidad.
En ocasiones basta con generar conversación, que un niño haga preguntas, que una familia encuentre algo diferente que hacer sin gastar demasiado, que la ciudadanía vea un poco más allá del logotipo.
Así que el verano podría servir para descubrir cosas nuevas aunque vengan, inesperadamente, detrás de la puerta de una empresa.
¿Qué te pareció?


