Investiga Colegio efectos psicológicos de COVID-19 en personal de salud en Q. Roo

43
Casos de Covid-19
Casos de Covid-19 (Imagen de archivo)

El Colegio de Enfermeras de Quintana Roo realiza un estudio acerca de los efectos psicológicos que ha causado la pandemia por COVID-19 en este sector.

Para este estudio el Colegio de Enfermeras de Quintana Roo participan más de 250 trabajadores de la salud, para analizar los efectos psicológicos que ha tenido la pandemia por COVID-19.

De acuerdo con la secretaria general de este organismo, Norma Valencia Gutiérrez, la meta es que el estudio abarque a un total de 380 personas, por lo que se prevé que el análisis estará listo a mediados de agosto y sea entregado a las autoridades de salud correspondientes.

Durante estos meses el personal asignado a la atención de los pacientes han mostrado signos de agotamiento emocional por las extensas horas de trabajo, así como por los constantes decesos que ocurren a causa del virus.

Uno de los factores que contribuye a debilitar la salud emocional, son las extensas jornadas laborales que realizan, debido al resguardo de trabajadores vulnerables, que ha disminuido el número de personal disponible en las áreas de atención crítica.

“Se les dieron licencias y permisos, pero aún no sabemos cuándo van a volver, esto hace que los compañeros que se quedan tengan que laborar más horas, hacer dobles turnos o que tengan a su cuidado más pacientes de los que antes tenían, que además son más complejos, demandan más tiempo y eso suma a la situación de estrés y cansancio”, dijo Norma Valencia para Novedades.

Respecto al estrés emocional generado por el aumento de decesos diarios, también se ha demostrado que contribuye al estado psicológico del personal de salud, quienes también enfrentan un proceso de duelo pese a estar preparados para manejar este tipo de pérdidas.

“Siempre hemos abordado en el gremio de enfermería esa parte sensible con los pacientes, somos reconocidos por estar a pie de cama al inicio y al final de la vida, podríamos decir que estamos ‘habituados’ a la muerte, pero no en este sentido, tantas veces al día, con pacientes críticos que hay que reanimar e intubar”, añadió.