
Ixti, lugar en Huitzilac, Morelos, donde pulque y maguey se vuelven memoria
Ixti, lugar en Huitzilac, Morelos, donde pulque y maguey se vuelven memoria. Una experiencia inolvidable que no te puedes perder.
Entre ceremonias ancestrales, extracción de aguamiel, gastronomía tradicional y un legado familiar que comenzó en 1928, Ixti ofrece una de las experiencias más auténticas para descubrir la cultura del pulque en Morelos. En este rincón de Huitzilac, el visitante conoce cómo nace la llamada bebida de los dioses y por qué el maguey sigue siendo símbolo de identidad, tradición y sustentabilidad.
La experiencia comienza mucho antes de probar un vaso de pulque. Apenas se cruza la entrada de Ixti, en las montañas de Huitzilac, el humo del copal se mezcla con el aire fresco del Gran Bosque de Agua mientras el sonido del caracol anuncia una ceremonia de bienvenida inspirada en las tradiciones originarias.
"Los elementos se utilizaban principalmente para abrir el espacio, permitir a nuestro espíritu reconocer que estamos en un espacio sagrado", comparten durante la recepción.
Ubicado en una de las regiones ecológicas más importantes del centro del país, el proyecto familiar se desarrolla dentro del llamado Gran Bosque de Agua, donde los visitantes descubren que la historia del pulque está estrechamente ligada a la conservación del entorno.
Cuatro generaciones cuidando el corazón del maguey
Al frente de la experiencia está Mauro Acosta, tlachiquero y heredero de una tradición familiar que se remonta a 1928, mientras que el restaurante está a cargo de la maestra cocinera tradicional Lourdes Aguilar.
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Hoy, el legado continúa gracias a la familia Acosta Aguilar. Entre ellos destaca Miriam Acosta, quien participa como anfitriona e intérprete ambiental, compartiendo con los visitantes la importancia ecológica y cultural del territorio.

Durante el recorrido, Mauro explica una de las grandes lecciones que enseña el maguey.
"Desde que está pequeñita ya estamos hablando de que va a tardar alrededor de 12 a 14 años", relata mientras muestra cómo una planta puede pasar más de una década creciendo antes de entregar su aguamiel o pulque.
El oficio del tlachiquero sigue vivo
Uno de los momentos más fascinantes es la extracción del aguamiel y que después se vuelve pulque. Con un acocote en las manos, Don Mauro muestra cómo se obtiene directamente del corazón del maguey, mediante técnicas que prácticamente no han cambiado con el paso de los siglos.
"El aguamiel contiene muchos probióticos y no contiene alcohol. Esa es la maravilla. Aparte de ser un alimento, es medicinal", explica mientras los visitantes degustan la savia recién extraída.
Después llega el pulque, fresco y ligeramente ácido. Mauro explica que las condiciones climáticas de Morelos influyen directamente en sus características y le otorgan una personalidad propia.
La cocina tradicional también cuenta historias
Tras el recorrido, la experiencia continúa en la mesa. El restaurante Ixti abre los fines de semana y ofrece cocina tradicional morelense elaborada con ingredientes de temporada.
Detrás de los fogones se encuentran Lourdes Aguilar, reconocida como embajadora de la Cocina Tradicional Morelense, y su hija Elena, quienes mantienen vivas recetas heredadas por generaciones.

Durante la visita destacaron enchiladas hidratadas con pulque y un mole cuya receta sustituye el caldo tradicional por esta bebida ancestral.
"En lugar de caldo de pollo, al mole lo disuelven con el pulque", explicaron durante la degustación.
La experiencia también incluyó curados artesanales —entre ellos uno de guayaba—, un atole de aguamiel, tamales con carne de cerdo y fruta acompañada con miel de maguey.
Mucho más que pulque
Aunque el pulque es el protagonista, en Ixti el maguey se aprovecha prácticamente en su totalidad. La familia produce aguamiel, miel y jarabe de maguey, destilados, licores artesanales, productos elaborados con ixtle y artículos de cuidado personal.
La sustentabilidad también forma parte de la experiencia. El proyecto incorpora baños secos, minimiza el uso de plásticos y desarrolla actividades relacionadas con huertos, compostaje y conservación del bosque.
Cómo llegar y qué esperar
Ixti se encuentra en Huitzilac, Morelos, a menos de una hora de la Ciudad de México. La experiencia incluye ceremonia de bienvenida, recorrido guiado entre magueyes, explicación del trabajo del tlachiquero, degustación de aguamiel y pulque, además de espacios dedicados al aprendizaje sobre biodiversidad y cultura del maguey.
Los fines de semana también opera el restaurante familiar, donde es posible disfrutar cocina tradicional morelense acompañada de pulques artesanales y otros productos derivados del maguey.

Ixti es una oportunidad para acercarse a una tradición que ha sobrevivido durante generaciones y que hoy encuentra nuevas formas de florecer. Además, forma parte de la apuesta de Morelos por el turismo comunitario, impulsada por la gobernadora Margarita González Saravia y el secretario de Turismo Daniel Altafi Valladares, una estrategia que busca que las propias comunidades compartan su patrimonio natural, cultural y gastronómico con visitantes de México y el mundo.
Dicho sea de paso, recientemente lanzaron la plataforma Visit Morelos, donde se pueden encontrar increíbles experiencias como esta, acercándolas más a turistas nacionales e internacionales.
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