
Cobran agua a damnificados del sismo 19S en CDMX
Vecinos de Pestalozzi 611 enfrentan un adeudo de 295 mil pesos por un servicio que no han podido consumir mientras esperan la reconstrucción de su edificio.
Casi nueve años después del sismo del 19 de septiembre de 2017, los habitantes afectados del predio ubicado en Pestalozzi 611, en la Colonia Narvarte de la Ciudad de México, continúan sin poder regresar a sus viviendas. El edificio permanece en proceso de reconstrucción, pero eso no ha impedido que las autoridades capitalinas les exijan el pago de al menos 295 mil pesos por consumo de agua potable que nunca realizaron.
Un adeudo que revivió después de años
La situación no es nueva para los vecinos de la Alcaldía Benito Juárez. En 2023 enfrentaron un problema similar cuando dos dependencias del gobierno local les enviaban cobros por servicios que no utilizaban: uno por concepto de predial y otro por agua potable. En ese entonces, una de las afectadas tuvo que desembolsar alrededor de 7 mil pesos para cumplir con un trámite de escrituración de su departamento.
Los residentes lograron frenar temporalmente los cobros al invocar la Ley para la Reconstrucción Integral de la Ciudad de México, que contempla la condonación de contribuciones para familias damnificadas. Sin embargo, en el último año y medio la Secretaría de Gestión Integral del Agua reactivó el envío de recibos, lo que volvió a colocar a los vecinos en una situación de adeudo que dificulta sus trámites legales.
Escrituración frenada por cobros de agua no consumida
El impacto práctico es directo: algunos propietarios no han podido escriturar ni regularizar sus inmuebles porque el adeudo por agua aparece como obstáculo en los trámites. Desde el pasado 20 de mayo, los afectados solicitaron al área jurídica de la Comisión de Reconstrucción —dependiente del Instituto de Vivienda— que se eliminen dichos cargos, pero hasta el momento no han recibido respuesta.
Los vecinos señalan que el proceso ha sido agotador y costoso. Además del desgaste emocional, el caso evidencia que la reconstrucción avanza lentamente: de los 14 niveles proyectados para el inmueble, solo se han concluido 7. El edificio contempla 60 departamentos en total, de los cuales 36 corresponderán a los damnificados del sismo 19S y 24 formarán parte de un esquema de redensificación.
Los propios residentes reconocen que la obra difícilmente concluirá en 2025, y lamentan que el Instituto de Vivienda no les haya informado una fecha estimada de entrega. Mientras tanto, las boletas de agua siguen llegando a un edificio que todavía no existe en su totalidad.
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Fuente: Luces del Siglo


