En Por Esto!, que no paguen justos por pecadores

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La Voz del Pueblo

En el periódico Por Esto!, se vive un periodo tumultuoso, luego del despido de su director en Quintana Roo, Renán Castro Madera, de forma abrupta y nada amigable. Junto con él se fue su círculo cercano, pero también más de algún colaborador sin “vela en ese entierro” y que ahora vive con la zozobra de no saber si les respetarán sus derechos laborales. Esperemos que la larga tradición y seriedad de esta longeva publicación sea garantía de que todo transcurra conforme a derecho.

La fulminante salida de Renán Castro demuestra que los periodistas somos prescindibles, pero sobre todo, que el puesto de director general no es una “patente de Corzo” que nos garantice un estatus preponderante en los círculos políticos y sociales, o al menos, que no será así por encima de los intereses de la propia empresa que dices representar.

Los medios de comunicación, aunque subsisten de recursos públicos, no dejan de ser empresas de carácter privado, con propietarios con expectativas y exigencias. Por muy prolongada que haya sido la estadía de este director, por muy avanzada que sea la edad del propietario, y por muy enfrascados que estén sus sucesores en pleito interno, tocará el turno de que se revise el trabajo realizado y si se demuestra que se actuó en contra de sus intereses, entonces están no sólo en su derecho, sino hasta en la obligación de denunciar, querellarse o lo que resulte y además exigir la salida del o de los elementos presuntos responsables.

El problema es cuando estas decisiones consideran una “limpia” vertical y la cual incluye a trabajadores que muy poco o nada tuvieron que ver con las acciones que justifiquen la salida de los directivos. Esto incluye a sus coordinadores en Playa del Carmen y Chetumal, más encargados de girar órdenes a reporteros y de cumplir funciones administrativas, que de participar en supuestas intrigas palaciegas.

Desde la, digámoslo, intervención por la casa matriz en las oficinas de su filial quintanarroense, se mantiene de forma permanente una exhaustiva auditoría, cuyos resultados tendrán que dirimirse ante las instancias legales correspondientes, en caso de hallarse irregularidades; esto es normal y de esperarse. Por desgracia, esta amenaza tiene una muy larga sombra, la que ha hundido en la zozobra a quienes fueron “purgados” sin deberla ni temerla, y quienes continúan en sus labores, incluso asumiendo las funciones de quienes fueron dados de baja.

Luego de décadas de existir, el Por Esto! ha sido ícono de Quintana Roo, pero además, un garante de la justicia laboral, pues es la empresa periodística que menos demandas laborales tiene en el estado y resulta fundamental seguir con esa imagen.

La nueva directiva del periódico encabezada por Alicia Menéndez Figueroa, tendrá que enviar mensajes de confianza para el resto de la plantilla laboral, toda vez que su desempeño depende de la confianza y tranquilidad con que labora su personal.

Pero sobre todo, el mensaje tendrá que permear hasta el lector que es el objetivo del titánico trabajo que hacen todos y cada uno de los trabajadores de este medio Decano del periodismo en Quintana Roo.

En el marco de una realidad que considera a cada vez menos lectores y el avance avasallador de los medios a través de internet, el Por Esto! tendrá que garantizar el resultado final con la misma calidad y esfuerzo que les caracteriza.

Por ello resulta fundamental el mensaje que permita a sus trabajadores que se han comprometido con el periódico, sentirse como en casa para continuar con la misma tradición, sin importar los cambios.

Suerte.

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