
INAH descubre antiguo palacio tolteca en zona arqueológica de Tula, Hidalgo
En las últimas semanas, un equipo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) realizó un descubrimiento que arroja nueva luz sobre la vida y las prácticas sociales en el área periférica de la antigua ciudad de Tollan Xicocotitlan, conocida actualmente como Tula, en Hidalgo.
En el contexto de un salvamento arqueológico ligado a un palacio de una planta de tratamiento de aguas, los especialistas hallaron una estructura de élite y dos lápidas toltecas grabadas que, según los arqueólogos, revelan estrategias de autolegitimación de los grupos que habitaron la zona en el siglo XII.
El dato más revelador del hallazgo del INAH es que una de las lápidas, decorada con la imagen de un felino, permite reconstruir la iconografía completa de la Pirámide B, famosa por los atlantes de Tula.
Este elemento, junto con otra lápida que muestra al dios Tlahuizcalpantecuhtli, sugiere que los habitantes de la periferia tomaron símbolos de la ciudad principal para reafirmar su identidad tolteca aun cuando el área nuclear ya había perdido su carácter sagrado.
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29 junio 2026 · Ver en X
Hallazgo del INAH en Tula, Hidalgo
El hallazgo del INAH ofrece pistas valiosas sobre cómo los grupos posteriores a la época de esplendor de Tula buscaron legitimar su vínculo con la grandeza tolteca. Según el arqueólogo Luis Gamboa Cabezas, la reutilización de símbolos y materiales de monumentos emblemáticos funcionó como una forma de autolegitimación de las comunidades periféricas.
Este descubrimiento ayuda a comprender los mecanismos mediante los cuales sociedades antiguas mantenían y renovaban su identidad cultural a través de la arquitectura y los objetos rituales.
La integración de elementos tan emblemáticos como las lápidas grabadas refuerza la idea de continuidad histórica y adaptación social en el horizonte posclásico del centro de México.
Las piezas encontradas fueron trasladadas a los campamentos de la Zona Arqueológica de Tula para su resguardo, limpieza y registro. El INAH ha implementado un protocolo de conservación que incluye:
Limpieza con materiales compatibles para preservar estucos y policromía de las lápidas.
Clasificación y registro para futuras investigaciones y posible exhibición pública.
Protección de los restos arquitectónicos mediante geotextil y capas de tierra.
Acuerdo con autoridades locales para limitar las construcciones de alto impacto en el área, a fin de resguardar los vestigios toltecas.
El área próxima al río Tula ha resultado especialmente rica en hallazgos por el INAH. En 2018, se recuperaron 23 cráneos con modificaciones dentales y craneales, prácticas asociadas a las élites prehispánicas, depositados dentro de vasijas y alineados cerca de un altar. Esta evidencia refuerza el carácter ritual y de prestigio de la zona a lo largo de varios siglos.
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