
Alemania impulsa la renovación ecológica de edificios en serie para frenar el rezago energético
Tres cuartas partes del parque inmobiliario alemán consume hasta cinco veces más energía que los inmuebles modernizados adecuadamente.
El sector de la construcción en Alemania enfrenta un desafío monumental: la gran mayoría de sus edificios son ineficientes desde el punto de vista energético y el ritmo de modernización tradicional resulta insuficiente para alcanzar las metas climáticas del país. Ante este panorama, la renovación industrial en serie emerge como una alternativa que busca acelerar la transición ecológica del parque inmobiliario.
De acuerdo con la Agencia Alemana de Energía (dena), aproximadamente tres de cada cuatro edificios del país —sobre un universo de 21 millones de inmuebles— no han sido renovados o lo han sido de manera insuficiente. Estos inmuebles demandan hasta cinco veces más energía que aquellos que sí cuentan con mejoras adecuadas. En ese contexto, las inversiones en renovaciones registraron su nivel más bajo en 2024, mientras que el sector de la construcción sigue absorbiendo alrededor de un tercio del consumo energético total del país.
Considerando que Alemania aspira a la neutralidad climática para 2045, especialistas de dena calculan que sería necesario renovar cerca de dos mil edificios por día, una cifra que parece inalcanzable con los métodos convencionales, dada la escasez de mano de obra especializada y los altos costos que implica cada proyecto.
Prefabricación industrial como solución
Frente a este escenario, empresas como ecoworks han apostado por trasladar la obra de construcción a la fábrica. Desde 2019, esta compañía fue pionera en Alemania en aplicar un modelo de renovación en serie basado en la prefabricación: primero se realiza un escaneo tridimensional del edificio para generar un gemelo digital; a partir de ese modelo se diseñan y fabrican los componentes, como fachadas, elementos de tejado, tuberías y sistemas de ventilación, que luego se ensamblan en sitio con apoyo de robots.
El proceso también incorpora módulos energéticos completos que integran bombas de calor, depósitos de agua caliente, sistemas de ventilación con recuperación de calor y electrónica para instalaciones fotovoltaicas. Aunque el costo total de este método aún supera entre diez y veinte por ciento al de una renovación convencional, la diferencia se cubre actualmente mediante subsidios del programa estatal de financiamiento para edificios eficientes (BEG).
Entre los beneficios destacados están la reducción del tiempo de obra a apenas unas semanas —frente a los meses que puede durar una intervención tradicional— y ahorros energéticos de entre 80 y 90 por ciento, lo que podría compensar un ligero incremento en las rentas base tras la modernización.
Dena proyecta que, con el crecimiento acelerado de este mercado, podrían ahorrarse 25 millones de toneladas de CO₂ al año hacia 2045. No obstante, la renovación en serie no es aplicable a todos los casos: la agencia estima que únicamente uno de cada tres edificios de apartamentos reúne las condiciones necesarias para este método, aunque sí resultaría viable en numerosos inmuebles públicos como escuelas, edificios administrativos y centros deportivos.
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Fuente: DW Español


