
G7 en Francia: Ucrania, Irán y la sombra de Trump marcan la agenda de Évian
Los líderes de las siete principales economías industrializadas se dan cita en la ciudad francesa del 15 al 17 de junio para debatir los conflictos globales más urgentes.
Las orillas del lago Lemán, en la ciudad francesa de Évian, servirán de escenario para la cumbre del G7 que reunirá a los líderes de Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Alemania, Japón, Canadá e Italia entre el 15 y el 17 de junio. Francia, que actualmente preside este bloque de naciones industrializadas de orientación liberal-democrática, es la anfitriona del encuentro.
Entre los temas principales de la agenda figuran la migración a escala global, la brecha económica entre países ricos y pobres, y la protección del clima. Sin embargo, el conflicto armado en Ucrania y la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán acaparan buena parte de la atención diplomática de cara a la reunión.
Respecto a Ucrania, fuentes del gobierno alemán han señalado que la situación militar ha evolucionado en los últimos meses y que existe cierta expectativa de que puedan abrirse canales de negociación de paz con Rusia. El presidente francés Emmanuel Macron subrayó la importancia de restablecer un consenso dentro del G7 para mantener el respaldo a Ucrania, mientras que el canciller alemán Friedrich Merz afirmó ante el Bundestag que cualquier paz duradera requerirá la participación de Ucrania, Rusia, Estados Unidos y Europa. La asistencia del presidente ucraniano Volodimir Zelenski está contemplada para el martes 16 de junio, aunque aún no se ha precisado si acudirá de forma presencial o mediante videoconferencia.
En cuanto al conflicto con Irán, analistas consultados consideran que varios miembros del G7 buscarán persuadir a Donald Trump de impulsar una pronta resolución del enfrentamiento, argumentando el impacto negativo que la inestabilidad en el estrecho de Ormuz tiene sobre las cadenas de suministro y una economía mundial ya debilitada.
La presencia de Trump en Évian ya se considera un logro en sí mismo para los organizadores, dado el historial de tensiones del mandatario con este tipo de foros multilaterales. De hecho, la cumbre fue reprogramada expresamente para que pudiera celebrar su cumpleaños número 80 en territorio estadounidense el domingo previo al inicio del evento. El año pasado, en la reunión celebrada en Canadá, Trump abandonó la sede antes de que concluyera el encuentro y los líderes no lograron firmar una declaración conjunta final, formato que tampoco se contempla para esta ocasión.
Al igual que en ediciones anteriores, se esperan protestas en los alrededores de Évian, ciudad que ya fue sede de una cumbre similar en 2003, cuando manifestaciones derivaron en actos vandálicos con daños millonarios. Las autoridades han anunciado amplios operativos de seguridad para la cita de este año.
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Fuente: DW Español


