
Irán ataca bases de EE.UU. en Baréin con drones tras represalias estadounidenses cerca del estrecho de Ormuz
La Guardia Revolucionaria iraní respondió con drones contra la Quinta Flota estadounidense luego de que Washington ejecutara bombardeos de precisión en el sur de Irán.
La tensión entre Irán y Estados Unidos escaló de forma significativa durante las primeras horas del miércoles 10 de junio de 2026, cuando la Guardia Revolucionaria iraní anunció haber lanzado un ataque con drones contra instalaciones militares estadounidenses en Baréin, específicamente contra la Quinta Flota de la Armada de ese país, en respuesta a bombardeos previos ejecutados por Washington en territorio iraní.
El detonante del ciclo de represalias fue el derribo de un helicóptero de ataque Apache de la Armada estadounidense en el estrecho de Ormuz, cuya tripulación —dos personas— fue rescatada gracias a un dron marítimo Corsair operado por la Fuerza de Tarea 59 de la Quinta Flota, en lo que el Comando Central describió como la primera misión de rescate completada con ese tipo de sistema no tripulado.
Tras ese incidente, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó que sus fuerzas ejecutaron ataques de precisión contra sistemas iraníes de defensa aérea, estaciones de control terrestre y radares de vigilancia ubicados en las cercanías del estrecho de Ormuz, utilizando aviones de combate de la Fuerza Aérea y la Armada. Posteriormente, el mismo mando declaró que dichos ataques habían concluido.
Sin embargo, medios iraníes reportaron explosiones en la isla de Qeshm y en la ciudad portuaria de Bandar Abás, zonas estratégicas en la costa sur de Irán y colindantes con el estrecho, una de las rutas marítimas más importantes para el tránsito global de hidrocarburos. Las autoridades iraníes reconocieron los impactos en algunas de esas localidades, aunque sin precisar la magnitud de los daños.
La Guardia Revolucionaria, por su parte, señaló que los ataques estadounidenses dañaron una torre de telecomunicaciones y destruyeron dos depósitos de agua en la ciudad de Sirik, en el sureste del país. El organismo advirtió que podrían venir respuestas de mayor contundencia si las acciones militares de Washington continúan.
En ese sentido, el canciller iraní Abás Araqchi utilizó sus redes sociales para afirmar que las fuerzas armadas de su país no dejarán sin contestación ninguna agresión o amenaza, y exhortó a Estados Unidos a retirarse de la región si desea evitar mayores confrontaciones.
El conflicto, que se inscribe en el marco más amplio de la guerra en Medio Oriente, mantiene en alerta a la comunidad internacional ante el riesgo de una escalada sostenida entre las dos potencias.
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Fuente: DW Español


