
Las alianzas de Merz: Italia se acerca, Francia se aleja y Trump complica el panorama
La política exterior del canciller alemán Friedrich Merz muestra contrastes marcados: sintonía con Meloni, tensión con Macron y una relación volátil con el presidente estadounidense.
Desde que Friedrich Merz asumió la cancillería alemana en mayo de 2025, su agenda de política exterior ha estado marcada por relaciones asimétricas con sus principales interlocutores: algunas han resultado más productivas de lo previsto, mientras que otras han decepcionado las expectativas iniciales.
Francia: un eje que no logra consolidarse
El vínculo con el presidente francés Emmanuel Macron atraviesa uno de sus momentos más complicados en años recientes. El detonante más visible fue el colapso del proyecto FCAS, un programa conjunto para desarrollar un avión de combate que reemplazara al Eurofighter. Tras casi una década de negociaciones, Berlín puso fin a la iniciativa sin coordinar el anuncio con París, lo que tomó por sorpresa al gobierno francés. Expertos en política exterior consultados por medios internacionales señalan que este episodio refleja un deterioro más amplio en la cooperación bilateral, con divergencias también en temas comerciales, financieros y en la planificación presupuestaria de la Unión Europea.
Italia: pragmatismo por encima de diferencias ideológicas
En contraste, la relación con la primera ministra italiana Giorgia Meloni ha tomado un rumbo distinto. Aunque el partido de Meloni, Fratelli d'Italia, fue históricamente visto con reservas en Alemania —donde se le ha catalogado desde nacionalista de derecha hasta posfascista—, Merz ha optado por una aproximación pragmática. Meloni demostró capacidad mediadora en disputas clave, como los aranceles entre la Unión Europea y Estados Unidos, y en las tensiones en torno a las ambiciones de Donald Trump sobre Groenlandia. Significativamente, tras la caída del FCAS, representantes del consorcio armamentístico italiano Leonardo extendieron una invitación a Alemania para sumarse al proyecto GCAP, que integran Reino Unido, Italia y Japón.
Trump: elogios que no evitaron el choque
Con Donald Trump, Merz apostó por la cercanía: realizó tres visitas a la Casa Blanca y moderó públicamente sus críticas en varios frentes, desde la intervención militar estadounidense en Venezuela hasta las ambiciones territoriales sobre Groenlandia. Sin embargo, cuando el canciller cuestionó lo que consideró una falta de estrategia en el conflicto con Irán y señaló que ese país había humillado a Estados Unidos, Trump respondió con ataques directos en su plataforma digital, cuestionando la gestión económica alemana. Analistas políticos advierten que mantener ese nivel de acercamiento con la administración estadounidense implica riesgos políticos considerables para Berlín.
Reino Unido: una asociación basada en el pragmatismo
Con el primer ministro británico Keir Starmer, Merz ha construido una relación de trabajo sólida, pese a provenir de familias políticas distintas. El punto de encuentro central es el apoyo firme a Ucrania, aunque también influyó el interés compartido en estrechar los lazos entre Londres y Bruselas tras el Brexit. Especialistas en relaciones internacionales destacan que ambos líderes comparten un perfil pragmático que facilita la colaboración.
Un denominador común atraviesa el escenario europeo: en Alemania, Francia y Reino Unido, las encuestas ubican a los partidos de sus respectivos jefes de gobierno por detrás de fuerzas populistas de derecha, un contexto que moldea inevitablemente la forma en que Merz gestiona sus relaciones externas.
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Fuente: DW Español


