Cozumel.- Hoy, la Fiscalía General del Estado fue obligada a dar dos disculpas públicas, sin que estos procesos signifiquen gran cosa para las víctimas, quienes en sus propias palabras dijeron continuar en espera de justicia, ante los evidentes grados de corrupción que hizo que sus denuncias quedaran inactivas.

En uno de los casos, la víctima, una mujer a la que los funcionarios le falsificaron su firma, desmintió al encargado de la Vicefiscalía, pues él afirmó que estas personas ya no laboraban en este organismo, lo que ella dijo que era una mentira.

Este caso fue la recomendación 16/2019, en agravio de Rosmery Vanesa Verde Velazquez, quien hace un año denunció a su ex pareja por no pagar la manutención de sus hijos. La encargada de justicia familiar, Lucía Novelo del Mar Cetina, le dijo que, si no tenía abogado, no había nada qué hacer, incluso negándose a tomar su declaración.

Según narró la víctima, ella se inconformó y acudió a tribunales, donde descubrió que esta persona, en contubernio con la agente del Ministerio Público, Elizabeth Galindo Martínez, falsificó su firma para otorgarle el perdón a su ex pareja, quien así quedó eximido de pagar esta pensión.

“Es madre y no se tocó el corazón para hacerle este perjuicio a mis hijos”, se quejó la ciudadana, quien no permitió este abuso y denunció esta falsificación, burda en su redacción y en su firma, pues incluso habla de sus “hijas”, cuando tiene hijos, indicando que ya tenía ingresos y que no deseaba continuar el pleito con su ex pareja, además que supuestamente ya le había hecho entrega de lo debido, todo falso.

A pesar del acto realizado hoy, Rosmery indicó que “no me sirve de nada la disculpa”, porque su pareja al día de hoy todavía no le paga la pensión, ya que ella debió reiniciar todo el proceso, pero ahora la Fiscalía se ha negado a notificar.

Ante las palabras del encargado de la Vicefiscalía de la Zona Norte, Julio César Moreno Orendain, de que estas personas ya no laboran en este roganismo, dijo ignorar si todavía sigue la corrupción, o si bien no está informado y solo vino a dar la cara sin saber el caso, pues Lucía Novelo del Mar Cetina, está en justicia alternativa. La agente del MP, Elizabeth Galindo Martínez, sí renunció, cuando fue citada a comparecer.

“Fue un año perdido y hasta el día de hoy sigue el incumplimiento. No me sirve de nada la disculpa. Que cumpla la autoridad y que se tomen las medidas pertinentes”, afirmó.

Julio César Moreno Orendain declaró ante los micrófonos que cada recomendación es un área de oportunidad que permite conocer malas prácticas cometidas, para implementar acciones que permitan mejorar la atención y acrecentar la confianza.

Además de insistir que estas personas ya no están en la Fiscalía, pese a la desmentida de la víctima, indicó que este caso está ante un juez, pues una cosa es una recomendación y otra el proceso penal, por falsificación de firma, agravado por ser funcionarios públicos.

“Si el juez considera que hay responsabilidad, giraría la orden y ellos tendrían que defenderse, como es su derecho”, añadió, indicando que estas disculpas no los debilitan, sino fortalecen ante la ciudadanía.

DESPOJO IMPUNE

La segunda disculpa fue por un despojo cometido hace cerca de 16 años, en perjuicio de Federico Curtis Ojeda, quien pese a haber aportado pruebas, e incluso lograr que un juez girara una orden de aprehensión en contra de su victimario, no pudo obtener justicia, pues la entonces Procuraduría General de Justicia no la cumplió, dejando que corriera el plazo y que el crimen prescribiera.

“La Procuraduría no realizó la aprehensión, retrasando injustificadamente el procedimiento penal, impidiendo que se repare el daño; fue una dilación de tres años que hizo que la denuncia prescribiera”, relató Moreno Orendain.

Al tomar la palabra, Curtis Ojeda comentó que si se hubiera prestado atención al caso, no se habría llegado a este extremo, pero que lo que realmente busca, todavía, es que se haga justicia, pues el despojo se consumó, y ahora el responsable ya escapó de la acción penal.

“Esperemos que lleguemos a un arreglo; es un patrimonio que tenía de muchos años y que perdí.

Una disculpa no repara el daño”, comentó con voz calmada. “No estoy ofendido, pero exijo que se me haga justicia”.

Le respondió Marimar Barrera Aguilar, visitadora adjunta de la Cdheqroo en Cozumel, quien le aclaró que la disculpa era únicamente eso, pero que es “un trámite más” para llegar a la reparación que busca.

“Ahora tendremos contacto con su abogado para agendar ese aspecto, para que la fiscalía pueda llegar a una reparación, si se tiene este recurso”, indicó.
Como ya es costumbre, el fiscal general del Estado, Oscar Montes de Oca, no estuvo presente en este acto.