Por Óscar González

¿Por qué barrió Mara Lezama con más del 58 por ciento en la elección de ayuntamiento en Benito Juárez? Ningún candidato triunfador de Morena en el país podrá negar que el efecto–AMLO fue determinante: el virtual presidente electo, tempranamente reconocido como tal por sus tres adversarios en la misma jornada electoral, no solo arrasó con casi 53 por ciento de los votos, sino que impulsó a todos los candidatos de su partido –debemos abandonar desde ya el tema de la coalición, pues la contribución del PT fue mínima, de menos del seis por ciento, y del pentecostal PES, que en Quintana Roo fue solo pero a nivel nacional estuvo coaligado, prácticamente nula, de casi 2.7, lo que “con el favor de dios” significará su pérdida de registro– a puestos de elección popular en todo el país, pero algunos fueron pesos muertos acarreados por la peje-fiebre y otros tuvieron sus propios méritos.

María Elena Hermelinda Lezama Espinosa es un buen ejemplo de esos candidatos que se vieron favorecidos por sus circunstancias pero que de por sí ostentaron la capacidad de ayudarse a sí mismos: Mara contaba ya con una popularidad bien cimentada en su carrera como presentadora en medios electrónicos, y muy en particular con su programa radiofónico de denuncia y gestión ciudadana es de por sí una de las figuras más conocidas y reconocidas de Cancún.

Es cierto que la defenestración –recordamos a nuestros compañeros periodistas que esta palabra significa textualmente “echar por la ventana”, correr, y no repudiar o denostar– de José Luis “Chanito” Toledo Medina como candidato de la coalición PAN-PRD-PMC para alcalde de Cancún la dejó virtualmente sin competencia, pero sus ventajas circunstanciales aunadas a los méritos electorales propios de cualquier manera ya la tenían en el umbral del triunfo.

En la elección de ayuntamiento en Benito Juárez no ganó Andrés Manuel López Obrador en interpósita persona, sino triunfó Mara Lezama fuertemente apoyada por el próximo presidente de México. Ojalá que junto a los pentecostales políticos ya podamos decirle adiós para siempre a Gregorio Sánchez Martínez y a su esposa Niurka Sáliva Benítez, que con un pírrico casi seis y medio por ciento y a pesar de toda la capacidad económica familiar demostraron no tener nada que hacer de aquí en adelante. A cantar y baliar se ha dicho. En contraste, el sorprendente candidato independiente Issac (sic) Janix Alanís logró rebasar el 11 por ciento y por tanto se vuelve por derecho propio actor e interlocutor de la vida política cancunense: bienvenido.

El Partido Verde y el PRI –en ese orden–, aunque desfallecientes siguen por lo menos existiendo, pues se hicieron presentes con un modesto nueve por ciento por su propia estructura, militancia y clientela de dádivas –despensas, sobre todo–, pues a su candidato Luis Pablo Bustamante Beltrán no lo conocen ni en su casa, y el “Pseudochanito” José Luis Acosta Toledo a fin de cuentas logró aprovechar el nombre de su primo ausente y el hecho de ser el representante del oficialismo del gobernador Carlos Joaquín González, quien no metió las manos pero se vio su figura sigue asociada a la legendaria gesta electoral del año 2016 en la que el PRI fue sacado del poder.

Fue muy distinto el caso de Solidaridad: allá la candidata Laura Beristain Navarrete no aportó nada pero el efecto-AMLO la llevó de panzazo casi a la presidencia. De esta elección y de la de Othón P. Blanco platicaremos mañana.

GRILLOGRAMA

Ciao, cantante bailarín…

A Greg, unas muy bonitas

Zapatillas comprarán

Y saludar lo enviarán

A su mami, de puntitas

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