Profepa clausura Los Rápidos de Bacalar tras denuncias por daños a estromatolitos

Profepa clausura Los Rápidos de Bacalar tras denuncias por daños a estromatolitos

Profepa clausura Los Rápidos de Bacalar por falta de autorización ambiental; la encargada atribuye el cierre a trámites pendientes.

E
Enrique Sánchez García·
3
Compartir
Escuchar nota
Narración con voz de IA

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró Los Rápidos de Bacalar, uno de los balnearios más conocidos del sur de Quintana Roo, por carecer de la autorización en materia de impacto ambiental requerida para sus instalaciones y actividades turísticas.

La intervención ocurrió el 20 de octubre de 2026, en el establecimiento ubicado en la zona de Xul-Ha, dentro del sistema lagunar de Bacalar.

Personal de la dependencia federal realizó una inspección y colocó sellos de clausura.

De acuerdo con información publicada por Pedro Canché Noticias, el establecimiento no cuenta con la autorización ambiental correspondiente.

Además, existen reportes de una sanción anterior relacionada con obras ejecutadas sin los permisos necesarios.

También te puede interesar

¿Bacalar, el nuevo Tulum? Alojamientos cobran 5 mil 500 pesos por noche

Los Rápidos de Bacalar operaban sin autorización ambiental

La clausura está relacionada con la falta de una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y su autorización correspondiente, documentos necesarios para evaluar los efectos de determinadas obras y actividades sobre el entorno natural.

Según los reportes, tres inspectores federales acudieron al establecimiento y colocaron los sellos tras revisar su situación documental.

La medida no significa, por sí sola, que la autoridad haya acreditado un daño ambiental irreversible.

Sin embargo, sí evidencia que el balneario no había completado los requisitos ambientales exigidos.

La reapertura dependerá de las determinaciones de Profepa y del cumplimiento de las obligaciones aplicables.

Encargada del balneario atribuye clausura a trámites pendientes

María Luisa Villarreal Sonora, responsable ambiental del establecimiento, aseguró que la clausura responde a una cuestión administrativa y no a daños ecológicos detectados durante la inspección.

Explicó que la regularización implica reunir documentos de diferentes dependencias, entre ellos los relacionados con las concesiones de zona federal que corresponden a la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

La representante sostuvo que el balneario lleva años intentando completar los procedimientos y que algunos trámites dependen de la resolución de otros.

También afirmó que el establecimiento conserva el 96% de su superficie y concentra sus actividades turísticas en una porción reducida del predio.

📰 Tu edición de hoy

Recibe el periódico de mañana a las 7:00 am

El diario para hojear, las claves del día y el podcast ☕ — todo en un correo, todos los días. Gratis, y te das de baja con un clic.

Al suscribirte aceptas nuestro aviso de privacidad. Puedes darte de baja cuando quieras.

Entre las medidas que mencionó se encuentran la separación de residuos, el tratamiento de aguas residuales y la capacitación del personal.

Estas afirmaciones corresponden a la postura del establecimiento y no sustituyen las autorizaciones ambientales exigidas por la legislación.

Clausura revive denuncias por estromatolitos en Bacalar

El cierre de Los Rápidos de Bacalar también reavivó cuestionamientos sobre el manejo turístico de una zona que alberga estromatolitos, estructuras formadas por comunidades de microorganismos durante largos periodos.

En publicaciones difundidas en redes sociales, críticos del establecimiento han señalado presuntas malas prácticas, entre ellas la existencia de un muelle sobre estromatolitos y la falta de información adecuada para los visitantes.

Estos señalamientos no deben confundirse con el motivo oficialmente reportado de la clausura, pues no se ha acreditado que formen parte de las irregularidades asentadas en la inspección de octubre.

No obstante, las preocupaciones por el cuidado de los estromatolitos tienen antecedentes documentados.

En octubre de 2020, autoridades ambientales investigaron denuncias por visitantes que caminaban sobre estas formaciones en la zona de Los Rápidos.

En aquella ocasión, las quejas también evidenciaron la necesidad de mejorar la señalización y la orientación a turistas para evitar daños al ecosistema.

¿Qué pasará con Los Rápidos de Bacalar?

La responsable ambiental del balneario confía en resolver los trámites pendientes para reanudar actividades.

Sin embargo, presentar documentación o pagar una multa no equivale automáticamente a obtener una autorización para operar.

Corresponderá a las autoridades federales determinar qué requisitos deben cumplirse y si las instalaciones pueden continuar funcionando bajo las condiciones existentes.

El caso también abre una discusión más amplia sobre la supervisión de los establecimientos turísticos que operan junto a la Laguna de los Siete Colores.

La protección de los estromatolitos y del sistema lagunar requiere tanto autorizaciones vigentes como vigilancia efectiva, información para visitantes y cumplimiento de las medidas de conservación.

Por ahora, Los Rápidos de Bacalar permanecen sujetos a la clausura reportada, mientras se resuelve su situación ambiental y administrativa.

¿Qué te pareció?

📰 Tu edición de hoy

Recibe el periódico de mañana a las 7:00 am

El diario para hojear, las claves del día y el podcast ☕ — todo en un correo, todos los días. Gratis, y te das de baja con un clic.

Al suscribirte aceptas nuestro aviso de privacidad. Puedes darte de baja cuando quieras.

Relacionadas