
Bandas narco toman casas ajenas en Reino Unido
Cientos de personas son convertidas en prisioneras de su propio hogar por grupos criminales que usan sus viviendas para traficar drogas.
Cada semana, grupos criminales en Reino Unido se apoderan de los hogares de cientos —e incluso miles— de personas para almacenar y distribuir drogas, de acuerdo con lo que los jefes de policía de ese país reportaron recientemente. La práctica, conocida en inglés como cuckooing, toma su nombre del comportamiento del ave cuco, que invade los nidos de otras especies para imponer los suyos propios.
Víctimas vulnerables en el punto de mira de las bandas narco
Los criminales suelen dirigirse a personas en situación de vulnerabilidad: adultos mayores, personas con discapacidad o individuos con adicciones. En varios casos documentados, las bandas narco entablan amistad con sus víctimas antes de instalarse en sus hogares sin consentimiento y negarse a abandonarlos.
Uno de los testimonios recabados es el de Jamie, de 34 años, quien padece daño cerebral derivado de una agresión previa. Una banda se ganó su confianza, tomó su departamento y lo convirtió en punto de venta de drogas. Según relató, le robaron ropa y pertenencias, y llegó a recibir golpes de personas mucho más jóvenes que él, sintiéndose incapaz de defenderse debido a su condición.
Otro caso es el de Jackie, exadicta a la heroína y la cocaína, cuyo traficante le permitió acumular una deuda impagable por estupefacientes. Cuando no pudo saldarla, el hombre se instaló en su vivienda y la confinó prácticamente a su habitación durante meses. Según describió, consumía drogas para sobrellevar la situación. El traficante abandonó el inmueble tiempo después, al sospechar que la policía lo vigilaba.
El cuckooing como delito: una figura legal en construcción
Hasta ahora, el cuckooing no existe como delito específico en la legislación británica, lo que dificulta cuantificar su alcance real. Sin embargo, datos proporcionados a medios de comunicación revelan que entre mayo de 2025 y abril de 2026 se registraron más de 1,500 incidentes de este tipo solo ante la policía de Londres, con más de 1,200 víctimas identificadas como hombres.
El Consejo Nacional de Jefes de Policía del Reino Unido señaló que las víctimas quedan atrapadas en sus propios domicilios y han sufrido situaciones de extrema violencia y chantaje, incluyendo agresiones sexuales grabadas para ser usadas como herramienta de coerción.
La figura delictiva quedará tipificada formalmente a finales de este año dentro de una nueva ley de seguridad, con una pena máxima de cinco años de prisión. No obstante, el gobierno aún debe publicar las directrices correspondientes para que las fuerzas policiales puedan aplicarla.
Quienes trabajan en apoyo a víctimas advierten que esta modalidad no se limita al narcotráfico: puede involucrar deudas, robo o cualquier forma de explotación sobre personas que no logran recuperar el control de su propio hogar.
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Fuente: BBC Mundo


