
App surcoreana rastrea acosadores en tiempo real
El Ministerio de Justicia de Corea del Sur lanzó una función que permite a víctimas monitorear la ubicación de sus agresores mediante tobillera electrónica.
El Ministerio de Justicia de Corea del Sur presentó esta semana una actualización de su aplicación policial que permite a las víctimas de acoso monitorear en tiempo real la ubicación de su agresor, siempre que este porte un dispositivo de vigilancia electrónica como una tobillera.
A través de datos de geolocalización, la herramienta despliega un mapa con la posición del infractor. Además, si el agresor se aproxima a una distancia determinada de la víctima, el sistema envía una alerta automática a un centro de control, que a su vez notifica a la policía o al agente de libertad vigilada correspondiente.
Cómo funciona el sistema de rastreo de acosadores
Una versión previa de la aplicación, disponible desde 2024, no incluía la posibilidad de seguimiento en tiempo real. Fue una modificación legislativa aprobada en diciembre de 2025 la que habilita legalmente esta nueva función. Según el director del Centro de Monitoreo Electrónico Central, la actualización también mostrará calles y edificios cercanos para que las víctimas puedan tomar decisiones rápidas sobre su seguridad.
La iniciativa surge tras un caso ocurrido en marzo de 2026, cuando una mujer fue asesinada en las afueras de Seúl por un hombre que la acosaba. La víctima contaba con un reloj inteligente de alerta policial y había activado la alarma apenas dos minutos antes del ataque, lo que reavivó el debate sobre la efectividad de las herramientas existentes. El presidente surcoreano ordenó entonces fortalecer los mecanismos de protección para víctimas de acoso.
Límites y debate en torno a la tecnología
Pese al avance, especialistas advierten que el impacto real de la aplicación de rastreo será limitado, dado que únicamente una proporción reducida de agresores está obligada a usar dispositivos de monitoreo electrónico.
La medida también ha generado discusión sobre derechos humanos y privacidad. Académicos señalan que imponer el uso de una tobillera con base en la sospecha de riesgo delictivo podría ser cuestionable legalmente y que el tema requiere un debate público más profundo.
Asimismo, investigadores especializados en violencia de género señalan que la tecnología no resuelve por sí sola el problema de fondo. En Corea del Sur, el acoso no fue tipificado como delito grave hasta 2021; antes de esa reforma, se trataba en su mayoría como una falta menor con sanciones leves. Tras la nueva ley, las denuncias por acecho se duplicaron, pero persisten vacíos normativos, particularmente en casos de violencia entre parejas no casadas, que quedan fuera del alcance de la legislación sobre violencia doméstica vigente.
Expertos también cuestionan si el monitoreo continuo del agresor representa un apoyo real para la recuperación de las víctimas, o si podría intensificar su estado de alerta y dificultar que retomen su vida cotidiana.
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Fuente: BBC Mundo


