
Crean en Japón un plástico que se disuelve en el agua
Japón inventó un plástico sustentable que es capaz de disolverse en el mar gracias a su composición química. El material sigue siendo investigado.
La contaminación por plástico continúa siendo uno de los mayores desafíos ambientales a nivel global. De acuerdo con estimaciones del Programa de las Naciones Unidas para el medio Ambiente alrededor de 20 millones de toneladas de residuos plásticos son generadas cada año y una parte considerable termina contaminando ríos, lagos y océanos, afectando gravemente a los ecosistemas.
Ante esta problemática, científicos de Japón han presentado una innovadora alternativa que podría contribuir a reducir el impacto ambiental de estos materiales.
Investigadores de la Universidad de Tokio desarrollaron un plástico especial que tiene la capacidad de disolverse en el agua de mar en cuestión de horas.
El avance fue dado a conocer en 2025 y ha despertado el interés de la comunidad científica debido a sus características únicas.
A diferencia de los plásticos convencionales derivados del petróleo, este nuevo material fue diseñado para degradarse rápidamente sin dejar residuos contaminantes.
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Nueva composición química del plástico lo hace desaparecer
Cabe mencionar que, los plásticos tradicionales pueden permanecer en el medio ambiente durante cientos de años. Aunque eventualmente se fragmentan, suelen transformarse en microplásticos que terminan dispersándose en la naturaleza y pueden ingresar a la cadena alimentaria, representando riesgos para la salud humana y animal.
La clave de esta nueva tecnología se encuentra en su composición química. Los investigadores emplearon una estructura molecular basada en enlaces de sal, utilizando compuestos como el hexametafosfato de sodio y un monómero derivado del ion guanidinio.
Durante el proceso de fabricación, ambos elementos generan un material resistente y flexible, pero con una característica especial: sus enlaces se vuelven inestables cuando entran en contacto con ambientes altamente salinos. Gracias a ello, el plástico puede desintegrarse en el agua marina en un periodo que oscila entre una y tres horas.
Los científicos destacaron que este proceso no produce microplásticos ni nanopartículas. Además, los compuestos resultantes pueden ser aprovechados por bacterias presentes en el ecosistema marino, lo que reduce significativamente el impacto ambiental de su degradación.
Las pruebas realizadas también mostraron que el material puede descomponerse en tierra. En ambientes con baja salinidad, como el subsuelo, una lámina de este plástico tarda entre ocho y diez días en desaparecer por completo. Durante ese proceso, sus componentes pueden actuar como fertilizante natural.
Otro aspecto relevante es que este plástico ha demostrado ser seguro para las personas, además de contar con propiedades resistentes al fuego y no generar emisiones de dióxido de carbono durante su degradación, características que aumentan su potencial como sustituto de los plásticos convencionales.
Pese a los resultados prometedores, los investigadores reconocen que aún existen retos antes de que pueda comercializarse a gran escala.
El principal inconveniente es su sensibilidad a la humedad, ya que el contacto prolongado con vapor o incluso con el sudor podría afectar su resistencia.
Por ello, el equipo trabaja actualmente en el desarrollo de recubrimientos especiales que permitan proteger el material sin afectar su capacidad de degradarse una vez desechado.
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Vía: Xataka México


