
SpaceSail, el rival chino de Starlink que crece
La empresa satelital respaldada por el gobierno chino negocia con 30 países y apunta a operar más de 10,000 satélites para 2030.
SpaceSail, el proyecto de internet satelital respaldado por el gobierno chino, emerge como uno de los principales competidores de Starlink en el mercado global de conectividad espacial. Con más de 200 satélites activos en órbita baja terrestre, la empresa ya inició sus primeras aplicaciones comerciales y reporta negociaciones con alrededor de 30 naciones para ofrecer cobertura de banda ancha.
El proyecto —conocido en chino como Qianfan, que significa «Mil Velas»— fue lanzado en 2023 por la firma Shanghai Spacecom Satellite Technology (SSST). Cuenta con el respaldo de la Academia China de Ciencias y del gobierno municipal de Shanghái, que aportaron una inversión inicial de 6,700 millones de yuanes, equivalentes a aproximadamente 943 millones de dólares.
Una expansión acelerada con miras a 2030
SpaceSail colocó sus primeros 18 satélites en agosto de 2024 a bordo de un cohete Larga Marcha 6A. Desde entonces ha realizado doce lanzamientos, el más reciente en junio de este año. La compañía proyecta alcanzar 648 satélites operativos para finales de 2026, cuando planea iniciar servicios comerciales más amplios, y superar los 10,000 satélites en órbita antes de que concluya la década. Su constelación final contempla más de 15,000 unidades para garantizar cobertura global total.
Por ahora, la aplicación comercial que ya está en marcha es el rastreo de embarcaciones marítimas, lo cual representa el primer uso tangible de su infraestructura orbital.
SpaceSail frente a Starlink: una brecha enorme, pero con estrategia
La diferencia con Starlink sigue siendo considerable. La empresa de SpaceX opera una constelación de alrededor de 10,400 satélites, cuenta con más de 12 millones de usuarios activos en 160 países y tiene planes de expandirse hasta 42,000 unidades. SpaceSail, en contraste, apenas arranca su fase comercial.
Sin embargo, analistas del sector señalan que la firma china aplica una estrategia dirigida a mercados donde Starlink enfrenta dificultades políticas o regulatorias. Un ejemplo claro es Brasil, donde las autoridades tuvieron fricciones con la empresa estadounidense en 2024 y posteriormente autorizaron a SpaceSail para operar comercialmente. También ha avanzado en Kazajistán, donde abrió una filial local tras el fracaso de negociaciones con el proveedor rival, y firmó un acuerdo con el fabricante aeronáutico europeo Airbus para ofrecer wifi en vuelos.
SpaceSail también enfrenta competencia interna: SatNet, otra empresa estatal china, desarrolla su propia constelación llamada Guowang, aunque con enfoque prioritario en telecomunicaciones domésticas y seguridad nacional, lo que deja a SpaceSail como el competidor más directo de Starlink en el ámbito internacional.
El proyecto es de financiamiento íntegramente chino y excluye la participación de entidades de Hong Kong y Macao.
¿Qué te pareció?
Fuente: The Guardian Science


