Silencio

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Rocío Martínez Preciado

Silencio proviene del latín Silentium y hace referencia a la abstención de hablar o a la “Ausencia de ruido”. El silencio también es un recurso verbal que puede utilizarse en medio de una conversación.

Muchas de las veces el silencio es también, violencia psicológica, mujeres son violentadas por el silencio de sus novios o parejas, a quien ellas aman.

En la prisión de Alcatraz es un método de tortura psicológica al imponer que dentro de 24 horas no podrán hablar los presos entre ellos; de esta manera, quien rompiera dicha obligación tenía que ser sometido a una serie de importantes castigos.

El silencio puede significar un “Sí” o un “No” ya que puede llegar a ser positivo o negativo.

Conozco una hermosa niña de 6 años llamada Tere, no habla, no escucha, pero sus ojos y sonrisa son la comunicación más profunda y completa que he observado. Ella nació así físicamente, pero ha demostrado al mundo que las palabras muchas veces “se las lleva el viento” y ella no necesita escuchar, ni hablar para conectar esa luz de su mirada que comunica la mejor de las palabras. Otras veces, escuchamos a personas que hablan y hablan atropelladamente y al final, no comunican nada.

El imaginar a una madre con su hijo recién nacido entre sus brazos por primera vez  en silencio, su amor lo abraza y lo besa, ese mismo silencio de amor en que ella lo formó dentro de su vientre, ¡Silencio sublime!

Yo amo ese silencio en que a veces, miro al cielo, las nubes, mi corazón y mente hablan con esa hermosa naturaleza, ese nido de amor que Dios nos dio, y se llama vida.

Ese silencio en que mi cuerpo y mi alma me comunican, sin palabras el cómo me encuentro en ese momento, ese silencio que me dirá cómo actuar para entender a mi persona y ayudarla a ser mejor. Ese silencio que cuando lo encuentras dentro de ti, te toma de la mano y te invita a salir a cantar, a hablar, a actuar sin palabras, ese silencio del alma es simplemente bendecido.

Es un encuentro contigo mismo se asemeja a algo que leí, “no hay nada más relajante que el silencio de las montañas” porque así es: el silencio y el amor por uno mismo. Es alto como una montaña es fuerte como una roca y ningún silencio de otra persona que desee lastimar surgirá efecto.

Recuerdo a una niña que de pequeña quedo huérfana de madre y seguido se reventaban sus oídos, lloraba por la noche ante el dolor; ahora ella es una señora que perdió la audición de un oído al grado de que un día la iban atropellar.

Ilusionada busco doctores que le hicieron estudios y finalizaron diciendo, “no se puede operar, es riesgoso, no hay remedio”; sí lógico, ante esa noticia ella lloro; pero, en el silencio de su corazón habló con él (Dios) y le dijo “no permitiré que nadie te atropelle, y no con un vehículo, sino con palabras que te lastimen, que te hieran, que te ofendan, porque así como esa niña, Tere, te enseñarás a hablar con la luz de tu alma por medio de tus ojos y tu sonrisa.

De verdad es lindo y profundo cuando comprendemos que silencio es, “hablar con Dios”, silencio es tomar y acariciar una mano lastimada, silencio es abrazar a un anciano o a un enfermo, silencio es orar. Deja que el viento hable por ti, deja que la lluvia con su ruido reparta tu alegría, deja que el arcoíris diga por ti lo bello de la vida.

¡Tu silencio es Amor por ti mismo encuéntralo, tócalo y amalo!

¡Dios por delante!

Rocío Martínez Preciado

Presidenta: Los Planes de Alonso

Cel. 4626058359

Correo: rociomartinezpreciado@hotmail.com

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