Los retos del Congreso y un nuevo liderazgo

El objetivo, trabajar en congruencia con la 4T.

La Pluma del Pueblo

Para nadie es ya una sorpresa el inminente liderazgo de la diputada Reyna Durán quien encabezará los trabajos de la XVI Legislatura durante el 2020. Aunque en su momento, la lucha por la coordinación de la Fracción Parlamentaria de Morena, fue una que consideró confrontaciones y algunos desgastes internos, fue evidente desde el inicio que las cosas quedarían justo así, como están.

Pero este tema de la coordinación de la Fracción Parlamentaria de Morena en realidad significó el todo para Reyna Durán, pues le permitió mostrarse como una mujer tenaz y sobre todo con mucho temple, características fundamentales para coordinar los trabajos parlamentarios.

El ejercicio de este año resulta fundamental para garantizar el cambio auténtico y una línea congruente con los objetivos de la Cuarta Transformación (4T), es decir, los trabajos del Congreso habrán de ser congruentes con esta nueva forma de hacer gestión pública.

Ésta no es una cuestión de cuantía menor, pues se trata de impulsar una política congruente con los principios de un presidente de la República y el partido político que lo hizo llegar al poder; principios que no necesariamente rigen la vida pública de Quintana Roo.

Por ello es que esta gestión, la del 2020 resulta fundamental para todos; Reyna Durán tendrá que hacer acopio de todas sus capacidades, y aunque ya hemos dicho que lo que ha demostrado es tener temple y tenacidad, su mayor reto será no distraerse en temas que no tienen la misma relevancia, por ejemplo, las “grillas” internas de su propio partido político, pues es sabido que la 4T es una transformación que involucra a todos y a todas las instancias del poder público para sacar adelante al país, por lo que trasciende cualquier otro tema que pudiera resultar distractor.

Los retos más importantes para esta XVI Legislatura son, decidir si reformarán o no la Ley de Protección Animal, porque los palenqueros tienen la promesa de varios diputados de modificarla, a pesar de que la mayoría de la ciudadanía exige se quede como está.

Este es justo ese punto en el que el compromiso de los representantes populares se pone a prueba; desde luego que se sabe del poder económico de los palenqueros y los empresarios taurinos; obviamente que se sabe de su poderío económico y de cómo están acostumbrados a comprar voluntades, pero, ¿estarán dispuestos los diputados de Morena a ser exhibidos como “más de lo mismo” por el atrayente olor a billetes?

El otro reto, el que se antoja aún más contaminado por los conflictos de intereses y la corrupción, la Ley de Movilidad. Ya está en comisiones una reforma para crear un consejo consultivo y la titular de la Comisión de Movilidad, Erika Castillo, hija del líder de los taxistas de Cancún, ha prometido hacer cambios para garantizar que no se permita el uso de la plataformas electrónicas como Uber, es evidente que al abrir el debate, se abra todo, tricitaxis, Uber, navieras, uso de placas federales y demás, de allí que debamos insistir, si algo va a requerir la titular de la Jucopo será la tenacidad, desde luego, pero más aún, temple.