
Hallan joyas y productos de belleza en un armario de la antigua Pompeya
Arqueólogos hallaron joyas, 38 monedas y productos de belleza en un armario de una antigua vivienda de Pompeya, sepultada por el Vesubio en el año 79 d. C.
Un grupo de arqueólogos descubrió un conjunto de objetos personales que permanecieron ocultos durante casi dos mil años en una vivienda de la antigua ciudad de Pompeya, sepultada por la erupción del volcán Vesubio en el año 79 d. C.
Entre los hallazgos destacan joyas, monedas, utensilios de belleza y artículos cotidianos que permiten conocer cómo era la vida de sus habitantes antes de la tragedia.
Los objetos fueron recuperados del interior de un armario localizado en la casa IX 11, 7, también conocida como la Casa de Cornelius Maximus, ubicada en una zona céntrica de la antigua ciudad romana.
Este descubrimiento fue posible gracias a las excavaciones arqueológicas realizadas como parte de un proyecto de restauración y mejoramiento de la accesibilidad en el sitio.
Entre las piezas encontradas hay herramientas utilizadas para el maquillaje, pinzas, un recipiente de vidrio para perfumes, un quemador de fragancias y una lámpara de bronce. También aparecieron pesas de plomo que posiblemente estaban relacionadas con alguna actividad comercial, las cuales se encontraban dentro de una pequeña caja de madera.
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¿Qué objetos guardaba el armario descubierto en Pompeya?
El conjunto arqueológico también incluye recipientes de bronce, vidrio y cerámica, entre ellos una pequeña jarra decorada con motivos de escamas de piña. Estas piezas, aunque tenían funciones cotidianas, también podrían haber tenido un valor sentimental para quienes habitaban la vivienda.
Uno de los objetos que más llamó la atención de los investigadores fue un collar integrado por al menos 24 pequeñas figuras elaboradas con materiales como fayenza, hueso, pasta vítrea y cristal de roca. Las piezas representan diferentes elementos, entre ellos divinidades como Bes y Mercurio, además de manos, pies, piñas y racimos.
Los especialistas explicaron que este tipo de adornos se conoce como crepundia, término que puede traducirse como sonajeros. Se trataba de collares con pequeños amuletos que solían entregarse a los niños para protegerlos y permitir que los adultos escucharan sus movimientos.
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Aunque también se les atribuían propiedades mágicas, estos objetos tenían una función protectora y sentimental. En algunos casos, las personas adultas los conservaban como recuerdos de su infancia, guardándolos en pequeñas cajas o bolsas de tela, tal como aparentemente ocurrió con las piezas encontradas en Pompeya.
Encuentran 38 monedas de bronce dentro de una pequeña cesta
Otro de los hallazgos importantes fue un pequeño tesoro compuesto por 38 monedas de bronce, que permanecían dentro de una cesta elaborada con fibras vegetales mediante una técnica de trenzado. Los restos del recipiente también fueron recuperados durante las excavaciones y sometidos a análisis.
La presencia de estas monedas y otros objetos de valor llevó a los investigadores a considerar que los habitantes de la vivienda posiblemente no tuvieron oportunidad de regresar para recuperar sus pertenencias antes de que la erupción del Vesubio sepultara la ciudad.
Asimismo, el descubrimiento también permitió reconstruir algunos aspectos de la vida doméstica de Pompeya. De acuerdo con Gabriel Zuchtriegel, director del Parque Arqueológico, la importancia del hallazgo radica en que los objetos cotidianos permiten conocer las costumbres personales, las actividades laborales y los recuerdos de quienes vivieron en la antigua ciudad.
¿Cómo era la casa donde encontraron el armario?
La vivienda donde se localizó el conjunto de objetos es conocida como la Casa de Cornelius Maximus, aunque su atribución a este personaje no es completamente segura. Su fachada había sido excavada desde 1912, luego del hallazgo de algunas inscripciones que actualmente ya no se conservan.
Sin embargo, las investigaciones recientes permitieron explorar por primera vez algunas de las habitaciones posteriores de la propiedad, como parte de los trabajos realizados en las inmediaciones de la Insula dei Casti Amanti.
Los arqueólogos también identificaron pinturas murales del llamado cuarto estilo, ubicadas en la habitación donde se encontraba el armario.
Estas decoraciones, atribuidas al taller de Via di Castricio, reflejan un cierto nivel de sofisticación en la vivienda, cuya ubicación estaba cerca de una de las principales calles de la antigua Pompeya.
El hallazgo ofrece una nueva perspectiva sobre la vida antes de la erupción del año 79 d. C. y demuestra cómo objetos aparentemente sencillos pueden conservar historias personales, familiares y comerciales de una civilización que quedó sepultada bajo las cenizas volcánicas.
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Vía: Euronews en Español


