
Hallan cráneo de tigre dientes de sable de hace cinco millones de años en Nueva York
El reciente hallazgo en Nueva York de un cráneo casi completo de Adelphailurus kansensis, una especie primitiva de felino dientes de sable, revela que estos animales evolucionaron de formas mucho más diversas y especializadas de lo que se creía.
El descubrimiento, encabezado por la paleontóloga Narimane Chatar de la Universidad de California en Berkeley, permite reconstruir la historia de estos carnívoros y entender por qué, tras dominar durante millones de años, desaparecieron de la Tierra.
Durante décadas, el cráneo permaneció almacenado y mal identificado como un simple “felino” en el Museo Americano de Historia Natural en Nueva York. La investigación publicada por Chatar y su equipo, en la Revista de Paleontología de Vertebrados, confirma que pertenece a Adelphailurus kansensis, una especie que vivió hace más de cinco millones de años y hasta ahora solo se conocía a partir de fragmentos de mandíbula y algunos dientes.
Este ejemplar, con un hocico largo y estrecho y dentadura completa, permite ubicarlo con mayor precisión dentro de la familia de los felinos dientes de sable.
También te puede interesar
Hallan momificado a cachorro de tigre dientes de sable; murió hace 37 mil años
La investigadora señaló: “En el pasado, cuando pensábamos en los tigres dientes de sable, solo pensábamos en el Smilodon y nada más. Creíamos que todas las especies que presentaban una morfología dental similar a la de un sable debían haber cazado y comportado como el Smilodon”. El hallazgo del cráneo demuestra que existieron distintas variantes de estos depredadores, no todas con los colmillos gigantes que se asocian al famoso Smilodon.
Dientes de sable investigado por la Universidad de California
Los dientes de sable, o caninos superiores, de Adelphailurus kansensis eran más cortos que los de los ejemplares tardíos como el Smilodon fatalis, conocido por sus colmillos de hasta 18 centímetros.
Estos dientes se caracterizaban por estar comprimidos lateralmente, como un cuchillo, lo que los hacía muy eficientes para cortar carne y atacar las arterias de sus presas. Sin embargo, esta especialización trajo consigo una fragilidad que otras especies de felinos no compartían.
Según la investigación, “los dientes en forma de sable son altamente eficientes para penetrar tejidos blandos, pero se fracturan fácilmente al contacto con hueso”.
En pruebas de laboratorio con modelos impresos en 3D, los colmillos de Smilodon resultaron ser los mejores para cortar carne, pero los que más se rompían al enfrentar resistencia ósea. Es decir, esta especialización extrema, que al principio ofreció ventajas evolutivas, terminó convirtiéndose en una desventaja letal cuando el entorno cambió.
La tendencia de los dientes de sable a desarrollar colmillos cada vez más largos y delicados ilustra lo que la paleontóloga llama el “efecto trinquete macroevolutivo”.
Así lo explicó Chatar: “Nunca hemos encontrado ningún linaje que comenzara desarrollando largos caninos superiores y luego se detuviera y volviera a un estado menos especializado; una vez que un grupo comienza, los colmillos se descontrolan y luego se extinguen”. Esto significa que, cuando los grandes herbívoros desaparecieron al final de la última Edad de Hielo, los dientes de sable no pudieron adaptarse a nuevas presas y fueron superados por otros carnívoros con dentaduras más versátiles y resistentes.
¿Qué te pareció?


