
¿Los carteles no existen? La tesis que sacude el debate antinarco
El investigador Oswaldo Zavala argumenta que el lenguaje sobre el narcotráfico legitima la militarización y oculta las causas reales de la violencia en México.
El investigador mexicano Oswaldo Zavala, profesor de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, propone una idea que genera incomodidad en muchos sectores: que hablar de «carteles de la droga» como entidades todopoderosas no describe la realidad, sino que reproduce una narrativa construida desde instituciones extranjeras para justificar la militarización de países como México.
Zavala aclara que su planteamiento no niega la existencia del tráfico de drogas ni de quienes lo practican. Lo que cuestiona es el lenguaje con el que se describe ese fenómeno, y señala que ese vocabulario ha sido fijado históricamente por agencias estadounidenses con el objetivo de sostener una política de seguridad que, a su juicio, ha profundizado la violencia en lugar de reducirla.
El discurso como herramienta de militarización
Para Zavala, utilizar el término «cartel» implica aceptar una lógica que convierte el narcotráfico en un problema de seguridad nacional, lo cual, señala, es parte de una agenda impuesta desde los años ochenta por el gobierno de los Estados Unidos. Al asumir esa lógica, la sociedad mexicana terminaría demandando más presencia militar como respuesta al miedo, aunque esa presencia no haya demostrado resolver el problema de fondo.
El investigador también llama la atención sobre lo que describe como un proceso de paramilitarización que no está siendo analizado con suficiente profundidad. Grupos que difunden videos con armamento y vehículos blindados en redes sociales, sostiene, hacen un uso «espectacularizado» de la violencia que genera pánico colectivo y demanda de más militarización, sin que se tenga certeza sobre quiénes son realmente esos actores ni qué intereses representan.
Repensar la política antidrogas desde México
Zavala argumenta que el debate debería alejarse del enfoque castrense y centrarse en las causas sociales del descontento que alimentan el crimen organizado, así como en políticas orientadas a la salud pública, la atención a las adicciones y el uso de drogas. En su lectura, encuadrar el narcotráfico como amenaza a la seguridad nacional no es una conclusión objetiva, sino una decisión política con consecuencias concretas para la población.
Estas ideas las desarrolla en su libro Los carteles no existen, publicado en 2026, donde también analiza cómo la figura del «gran capo» ha sido construida culturalmente —a través de series, canciones y cobertura mediática— de una forma que refuerza la misma narrativa que él critica. Señala que incluso los propios traficantes han internalizado esa imagen y la reproducen porque les resulta conveniente.
El trabajo de Zavala forma parte de un debate más amplio sobre si la guerra contra las drogas en América Latina ha servido para reducir la violencia o, por el contrario, la ha institucionalizado como respuesta permanente ante fenómenos que, propone el académico, tienen raíces principalmente sociales y económicas.
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Fuente: BBC Mundo


