
Programa de espionaje ruso y sus lazos con América Latina
La historia del espionaje ruso encubierto y su relación con Latinoamérica abarca más de un siglo, según una reciente investigación.
El programa de espionaje ruso conocido como “Los ilegales” ha estado operando desde antes de la Revolución Rusa y se mantiene actualmente, bajo distintas formas. Su objetivo ha sido infiltrar agentes encubiertos en varios países, utilizando identidades falsas y estrategias clandestinas desarrolladas desde los inicios del siglo XX.
Origen y evolución del programa de espionaje ruso
El surgimiento de este programa ocurre durante la era bolchevique, cuando la clandestinidad marcaba la diferencia entre espías ‘legales’ y ‘ilegales’. Mientras los legales operaban utilizando mecanismos diplomáticos o políticos disponibles, los ilegales trabajaban ocultos, realizando misiones de sabotaje y recolección secreta de información.
Con el paso de las décadas, el enfoque del espionaje ruso cambió según la situación global. Primero apuntó a potencias europeas como Gran Bretaña y Alemania. Tras la Segunda Guerra Mundial y el inicio de la Guerra Fría, Estados Unidos se convirtió en el principal objetivo. A lo largo de este periodo, figuras clandestinas emplearon múltiples identidades y documentos falsos para moverse a través de fronteras internacionales.
Presencia y vínculos en América Latina
El programa de ilegales ha tenido conexiones notables con América Latina. A partir de ejemplos recientes, se ha documentado que agentes encubiertos adoptaron identidades latinoamericanas para facilitar su paso y actividades en otros países, especialmente en los Estados Unidos.
Uno de los casos emblemáticos se reveló cuando el FBI arrestó en 2010 a un grupo de espías que operaban bajo nombres y nacionalidades supuestas. Entre ellos, una pareja utilizaba identidades canadienses y otro agente se hacía pasar por peruano, aspecto que resalta la estrategia rusa de utilizar lazos ficticios con Latinoamérica como parte de sus operativos.
La historia y el funcionamiento interno del programa han sido documentados en el libro ‘Los ilegales’, realizado por Shaun Walker, revelando la magnitud de un operativo que mezcla vida cotidiana, identidades falsas y actividades de inteligencia, afectando distintas regiones, incluyendo América Latina.
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Fuente: BBC Mundo


