Tormentas de calor se multiplican por 20 en el planeta, advierten investigadores
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Tormentas de calor se multiplican por 20 en el planeta, advierten investigadores

Investigación de Reuters advierte que las tormentas de calor se multiplicaron unas 20 veces desde los sesenta y que una de ellas cubrió casi el 85% del planeta.

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Enrique Sánchez García·
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Tormentas de calor capaces de extenderse por continentes enteros se han multiplicado aproximadamente 20 veces desde la década de 1960.

Su frecuencia pasó de cinco episodios anuales a un promedio de 102 durante la década actual.

El hallazgo procede de una investigación de Reuters publicada este 20 de octubre de 2026.

El equipo analizó registros de temperatura desde 1960 y consultó a una veintena de especialistas en clima.

Los resultados muestran que el calor extremo ya no se limita a episodios aislados.

Actualmente puede extenderse durante meses y afectar regiones separadas por miles de kilómetros.

La investigación identificó un fenómeno excepcional que permaneció activo durante 367 días y llegó a abarcar casi el 85% del planeta.

¿Qué son las tormentas de calor?

Las tormentas de calor son olas de calor de dimensiones extraordinarias. No se trata de tormentas con lluvia, viento o actividad eléctrica.

Para identificarlas, los investigadores establecieron primero un criterio uniforme de ola de calor: cinco días consecutivos con temperaturas superiores a los valores habituales de cada región.

Después clasificaron como tormenta de calor aquellos episodios que, en algún momento, abarcaron al menos el 1% de la superficie terrestre.

El término fue creado para esta investigación. Por tanto, no representa una nueva categoría meteorológica oficial equivalente a los huracanes.

El análisis utilizó información de más de un millón de cuadrículas geográficas y registros del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio.

Tormentas de calor afectan regiones cada vez mayores

El incremento no solo corresponde a la cantidad de episodios. También cambió la extensión de las zonas afectadas.

En los años sesenta, estas grandes olas de calor representaban alrededor del 3% de los días excepcionalmente cálidos del planeta.

Durante la década actual, esa proporción se acerca al 43%.

Además, las tormentas de calor pueden coincidir en distintas regiones, unirse o sucederse sin interrupciones prolongadas.

La investigación encontró que desde julio de 2008 siempre ha existido al menos uno de estos fenómenos activo en alguna parte del mundo.

Esta continuidad supera los 18 años y muestra cómo los episodios de calor extremo pueden encadenarse.

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La megatormenta que cubrió el 85% de la Tierra

Uno de los hallazgos más relevantes fue la identificación de una gigantesca ola de calor denominada Vera.

El fenómeno comenzó el 29 de julio de 2023 y terminó el 29 de julio de 2024. Durante ese periodo alcanzó regiones que, en conjunto, representaron casi el 85% de la superficie del planeta.

Su duración fue de 367 días.

La investigación relacionó este episodio con condiciones de calor extremo en distintos continentes. Entre ellas figuran temperaturas peligrosas en Filipinas y Arabia Saudita.

También documentó su relación con sequías e incendios en Estados Unidos y con condiciones que favorecieron otros desastres.

Esto no significa que una sola ola de calor haya causado directamente todas esas tragedias.

El calor extremo puede actuar como un factor que agrava riesgos existentes.

Cambio climático impulsa las tormentas de calor

El aumento de las tormentas de calor coincide con décadas de acumulación de gases de efecto invernadero en la atmósfera.

Las emisiones procedentes de actividades humanas elevan la temperatura del planeta y favorecen episodios cálidos más frecuentes, prolongados y extensos.

Además, fenómenos naturales como El Niño pueden intensificar temporalmente esas condiciones.

La tendencia coincide con otros trabajos científicos. Un estudio publicado en Nature Climate Change identificó una expansión del estrés térmico peligroso y un aumento de las noches excepcionalmente cálidas.

En México, Quinta Fuerza ya informó sobre el fortalecimiento del fenómeno El Niño en 2026, otro factor relevante para comprender los riesgos climáticos.

¿Qué consecuencias tiene el calor extremo?

Las tormentas de calor representan riesgos para la salud, la agricultura y los ecosistemas.

Las temperaturas elevadas pueden favorecer la deshidratación y los golpes de calor. También agravan determinadas enfermedades cardiovasculares y respiratorias.

Por otra parte, las sequías prolongadas reducen la disponibilidad de agua y aumentan las condiciones propicias para incendios forestales.

La investigación advierte que estos episodios pueden afectar simultáneamente a distintas regiones, lo que complica la respuesta de las autoridades.

Sin embargo, el aumento global de las tormentas de calor no constituye, por sí mismo, un pronóstico de temperaturas extremas para una ciudad específica.

El principal hallazgo es la transformación del calor extremo en un fenómeno más frecuente, extenso y persistente, con consecuencias que trascienden las fronteras nacionales.

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