
Aguakan explica cómo recicla el vital líquido para cuidar el planeta
Aguakan señala que el reciclaje de agua permite aprovechar mejor este recurso, reducir la extracción de fuentes naturales.
Aguakan destaca que el vital líquido es indispensable para la vida, pero también enfrenta una presión creciente debido al aumento de la población, el desarrollo urbano, la actividad industrial y los efectos del cambio climático.
Aunque alrededor del 71% de la superficie terrestre está cubierta por líquido, solo una pequeña parte corresponde a agua dulce disponible para el consumo humano.
Ante este escenario, el reciclaje de agua se ha convertido en una alternativa para aprovechar de manera más eficiente este recurso.
De acuerdo con información de Aguakan, a través de distintos procesos de tratamiento, el líquido residual puede recuperar condiciones que permitan destinarlo a nuevas actividades, reduciendo la necesidad de extraer agua de fuentes naturales.

El reciclaje consiste en someter el agua residual a uno o varios tratamientos para eliminar contaminantes y permitir su utilización posterior.
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Aunque suele confundirse con la reutilización, existe una diferencia importante: el reciclaje implica un proceso de tratamiento antes de volver a utilizar el agua, mientras que esta práctica se refiere al aprovechamiento nuevamente del recurso, después de un tratamiento o, cuando las condiciones lo permiten, de manera directa.
Este modelo forma parte de la economía circular del agua, cuyo objetivo es mantener el recurso en uso durante el mayor tiempo posible, disminuir desperdicios y promover una gestión sostenible.
Aguakan destaca infraestructura y tecnología para reciclar agua
En este sentido, Aguakan señala que el reciclaje requiere infraestructura, tecnología y controles de calidad para garantizar que el vital líquido tratado sea seguro para el uso al que será destinado.
El proceso puede variar de acuerdo con cada planta de tratamiento, pero generalmente comienza con la recolección de aguas residuales provenientes de viviendas, comercios, industrias y espacios públicos. Posteriormente se realiza un tratamiento primario para retirar sólidos, arenas, aceites y otros residuos.
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Después se aplica un tratamiento secundario mediante procesos biológicos que permiten degradar la materia orgánica. Dependiendo del uso final, el agua puede recibir tratamientos terciarios o avanzados, como filtración, ultrafiltración, ósmosis inversa, carbón activado y procesos de oxidación avanzada.
Aguakan explica que antes de ser utilizado, el vital líquido pasa por una etapa de desinfección para eliminar microorganismos y posteriormente se realizan análisis físicos, químicos y microbiológicos para comprobar que cumple con las condiciones requeridas para su uso.
El agua reciclada puede emplearse en riego de parques y áreas verdes, agricultura, procesos industriales, limpieza urbana, construcción, descargas de sanitarios y recarga de acuíferos.
En la mayoría de los casos no se utiliza directamente para beber, aunque existen sistemas con tratamientos altamente avanzados que pueden permitir su incorporación al abastecimiento o consumo indirecto bajo controles sanitarios específicos.
Reciclaje de agua reduce extracción de ríos, lagos y acuíferos ante sequías
Entre los principales aportes del reciclaje está que permite reducir la extracción de agua de ríos, lagos, presas y acuíferos. También ofrece una fuente adicional durante periodos de escasez y sequía, disminuyendo la dependencia exclusiva de las lluvias y de los niveles de almacenamiento disponibles.
Además, el tratamiento adecuado de las aguas residuales ayuda a disminuir la cantidad de contaminantes que llegan a cuerpos de líquido y contribuye a proteger acuíferos y ecosistemas.
Al mismo tiempo, utilizar agua reciclada en actividades que no requieren calidad potable permite reservar el vital líquido disponible para necesidades esenciales.
Aguakan señala que estas acciones forman parte de una gestión que busca conservar el agua para las generaciones presentes y futuras.
Desde los hogares también existen medidas para contribuir al cuidado del vital líquido, como evitar tirar aceites, pinturas, medicamentos o productos químicos al drenaje, reparar fugas, instalar dispositivos ahorradores y aprovechar de manera segura el agua gris.
El reciclaje del vital líquido no sustituye el ahorro, la protección de las fuentes naturales ni el tratamiento adecuado de las aguas residuales. Sin embargo, representa una herramienta para aprovechar mejor un recurso limitado.
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Fuente: Aguakan


