Miguel Pérez Castro lleva más de un mes durmiendo en la calle, víctima de un robo, ya sin posesiones salvo por la ropa que lleva puesta.
Miguel Pérez Castro lleva más de un mes durmiendo en la calle, víctima de un robo, ya sin posesiones salvo por la ropa que lleva puesta.

Cancún.- Con más de un mes durmiendo en la calle, víctima de un robo, ya sin posesiones salvo por la ropa que lleva puesta, Miguel Pérez Castro, de oficio albañil, cuenta los días hasta el 1 de junio, en espera de alguna manera de generar ingresos para siquiera comprarse un boleto de regreso a su pueblo.

Entrevistado en los alrededores de El Crucero, el hombre comentó que vivía en la Supermanzana 64, pero su casero lo expulsó por no tener para la renta, amenazando con llamar a la policía si no dejaba el cuarto.

Para tener algo qué comer, paulatinamente fue vendiendo todas sus herramientas, su teléfono y hasta su hamaca. Ese dinero también se acabó y, una noche, despertó para descubrir que le habían robado su mochila, en la que tenía una muda de ropa y sus papeles.

“Tenía mi acta de nacimiento, mis papeles, mis recomendaciones; ahora no tengo ningún documento que acredite quién soy. Hasta para ir a la obra debes mostrar tu INE, CURP y número del Seguro Social”, lamentó, añadiendo que trabajó varios años en ASUR y antes en una empresa constructora, pero se quedó sin sus recomendaciones.

Su única comida en el día es la que recibe en la cocina comunitaria de El Crucero. A pesar de su situación, su principal preocupación es por su familia, su esposa y dos hijos, pues mensualmente les mandaba dinero pero ahora, sin teléfono, ni siquiera sabe si están bien.

Sus esperanzas ahora están depositadas en que en junio se reactive la economía y así pueda trabajar de chalán siquiera, para juntar suficiente para su pasaje y volver con los suyos.

“Allá por lo menos tenemos frijol y maíz; Dios es grande y esperemos que ahora se pueda sacar algo”, declaró.