Abeja polinizadora en flores amarillas y púrpuras en un jardín con vegetación de fondo.
Imagen ilustrativa · Foto: Stuti K / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

Agricultura regenerativa y nutrientes en los alimentos

Investigaciones sugieren que el manejo del suelo con técnicas regenerativas podría revertir la caída en el contenido nutricional de los cultivos.

M
Melania Ruiz·
8
Compartir
Escuchar nota
0:00 / 0:36
Narración con voz de IA

Durante las últimas décadas, el contenido nutricional de los alimentos cultivados ha mostrado una tendencia a la baja. Estudios realizados desde los años noventa documentaron descensos significativos en vitaminas y minerales presentes en frutas y verduras de consumo cotidiano, así como en cereales básicos como el trigo. Entre los factores señalados como posibles causas se encuentran el desarrollo de variedades vegetales orientadas a crecer más rápido y con mayor tamaño, y los niveles elevados de dióxido de carbono en la atmósfera, que llevan a las plantas a producir más azúcares y almidones a expensas de sus nutrientes.

El suelo como eje del problema

Un grupo de investigadores agrícolas plantea que parte del deterioro nutricional tiene origen en la forma en que la agricultura convencional trata el suelo. El uso intensivo de fertilizantes químicos, herbicidas, pesticidas y el arado frecuente afectan o destruyen las redes micorrícicas del suelo, estructuras naturales que permiten a las plantas absorber nutrientes de la tierra de manera eficiente.

Bajo este enfoque, la agricultura regenerativa —que prioriza reconstruir la materia orgánica del suelo, incrementar la biodiversidad y restaurar los ecosistemas naturales— aparece como una posible respuesta. Este modelo incluye prácticas como el uso de cultivos de cobertura, el pastoreo de animales y la abstención del arado y los agroquímicos.

Hallazgos científicos: contrastes y debate

Una investigación desarrollada en colaboración con la Universidad de Lincoln analizó muestras de productos provenientes de granjas regenerativas y convencionales. Los resultados indicaron diferencias notables en algunos nutrientes específicos, como el hierro en la col rizada, el selenio en chícharos secos y el folato en zanahorias, aunque los investigadores reconocen que el sector regenerativo carece aún de estándares de certificación establecidos.

Trabajos adicionales, como una revisión bibliográfica amplia de la Universidad de Newcastle y un estudio del Bionutrient Institute, apuntan a correlaciones positivas entre la salud del suelo y el valor nutricional de los alimentos. Sin embargo, revisiones realizadas por agencias de estándares alimentarios del Reino Unido y Francia, así como un análisis de la Universidad de Stanford, encontraron resultados variables y en ocasiones poco significativos, lo que mantiene abierto el debate científico.

La agricultura regenerativa también enfrenta críticas desde la perspectiva económica y operativa: requiere mayor mano de obra, es considerada menos rentable que los modelos mecanizados y es susceptible a ser utilizada como argumento de mercadotecnia sin respaldo real. Además, algunos especialistas en salud advierten sobre el riesgo de que las personas consuman menos cantidad de alimentos al percibir que su valor nutricional es superior, lo que podría derivar en deficiencias alimentarias.

Desde el ámbito de las ciencias del suelo, existen posturas escépticas sobre la viabilidad de escalar este modelo para alimentar a una población mundial en crecimiento. Quienes lo defienden, en cambio, argumentan que su potencial radica no en equipos o técnicas específicas, sino en adoptar la salud del suelo como principio rector de la producción agrícola.

¿Qué te pareció?

📰 Tu edición de hoy

Recibe el periódico de mañana a las 7:00 am

El diario para hojear, las claves del día y el podcast ☕ — todo en un correo, todos los días. Gratis, y te das de baja con un clic.

Al suscribirte aceptas nuestro aviso de privacidad. Puedes darte de baja cuando quieras.

Relacionadas