
Bautizan sitio maya inexplorado como Minanbé
El lugar, detectado hace 13 años con tecnología LiDAR en Campeche, fue hallado intacto y sin huellas de saqueo.
En la espesura de la selva de Campeche, al norte de la Biósfera de Calakmul y al poniente de Chactún, permanecía oculto un sitio maya monumental que durante 13 años solo existió como un conjunto de datos capturados por un escaneo láser aerotransportado, conocido como LiDAR. Ahora, tras su exploración formal, ese lugar recibió un nombre oficial: Minanbé.
Un nombre que describe su naturaleza
La denominación proviene del maya yucateco y significa «no hay camino», una descripción precisa de la dificultad que implica llegar al lugar. Su inaccesibilidad, lejos de ser un obstáculo menor, fue determinante para que el sitio se conservara sin alteraciones durante siglos.
El equipo que llevó a cabo la exploración estuvo conformado por arqueólogos mexicanos y eslovenos bajo la dirección del investigador Ivan Sprajc. Para alcanzar el sitio, los participantes —incluidos trabajadores de la comunidad de Constitución— debieron abrir camino a machetazos a lo largo de varios kilómetros, avanzar en cuatrimotos y luego continuar a pie bajo el calor de la selva.
Estelas, altares y jeroglíficos intactos
Durante los trabajos de campo se identificaron 14 estelas y altares, varios de ellos con inscripciones jeroglíficas, distribuidos a lo largo de una calzada que comunica el sector central del asentamiento con su zona noreste. El hallazgo fue descrito por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), que avaló la temporada de exploración a través de su Consejo de Arqueología.
Lo que más llamó la atención del equipo fue el estado de conservación del lugar. Según señaló Sprajc al INAH, en los tres años previos ningún sitio explorado por el grupo había aparecido tan bien preservado: Minanbé no presentó evidencias de saqueo, lo que representa una excepción notable en la región.
Para los investigadores, la dificultad de acceso funcionó como un escudo natural que mantuvo al sitio alejado de intervenciones no autorizadas. La ausencia de veredas o rutas conocidas hacia el lugar habría sido, paradójicamente, su mejor protección durante más de mil años.
El registro original de Minanbé se realizó hace más de una década gracias a la tecnología LiDAR, que permite detectar estructuras arqueológicas bajo la cubierta vegetal desde aeronaves. Su exploración física, sin embargo, tuvo que esperar hasta la temporada más reciente para materializarse.
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Fuente: Luces del Siglo


