
Conoce la marcha nórdica, el ejercicio con bastones para combatir la depresión
La depresión es un trastorno de salud mental que afecta el ánimo, la energía y la motivación. También se relaciona con cambios en el sueño y el estrés.
La marcha nórdica es un ejercicio con bastones que ha sido asociado con la reducción de la depresión en personas con síntomas moderados y graves.
Un estudio reciente señala que puede disminuir el trastorno en pocas semanas cuando se realiza de forma regular y supervisada.
La depresión es un trastorno de salud mental que afecta el ánimo, la energía y la motivación. En este contexto, también se relaciona con cambios en el sueño, el estrés y la actividad física, factores que influyen en su evolución.
La marcha nórdica consiste en caminar con bastones especiales que se utilizan para impulsarse, no solo para apoyo.
El ejercicio activa de forma simultánea brazos, piernas y zona media del cuerpo, lo que incrementa el esfuerzo físico y convierte la caminata en un deporte aeróbico completo.
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Según el estudio publicado en Journal of Affective Disorders, la marcha nórdica activa hasta el 90% de la musculatura corporal.
Esta activación incluye el tren superior e inferior, además del sistema cardiovascular, lo que genera una respuesta fisiológica más intensa que caminar de forma tradicional.
Esa respuesta se asocia a factores vinculados con la depresión como la regulación del estrés, la mejora del sueño, el aumento de la energía y la estabilización del estado de ánimo. Los investigadores indican que estos cambios pueden contribuir a la reducción de la enfermedad.
El estudio analizó a 64 adultos con depresión moderada y grave en Francia. Los participantes realizaron un programa supervisado de marcha nórdica durante 10 semanas, con dos sesiones semanales, mientras otro grupo no realizó actividad física.
Ejercicio con bastones reduce la depresión
Los resultados mostraron que la marcha nórdica redujo significativamente la depresión en comparación con el grupo que no hizo ejercicio.
La mejora en la enfermedad fue más evidente en las primeras cinco semanas, cuando los síntomas disminuyeron con mayor rapidez. Al final del programa, una parte de los participantes dejó de presentar niveles clínicos de la enfermedad.
Los autores señalan que el trastorno podría responder al ejercicio en menos tiempo del que indican algunas guías clínicas, que suelen plantear periodos más largos de intervención. En este caso, la reducción de la depresión se observó en pocas semanas.
Cabe destacar que la marcha nórdica puede realizarse en parques o espacios abiertos y no requiere experiencia previa, solo bastones específicos y una técnica básica. Esto facilita su aplicación como complemento en el abordaje de dicho trastorno.
El estudio no reportó efectos adversos relevantes, aunque los investigadores recomiendan más estudios para confirmar su impacto en distintos perfiles de depresión y su uso junto a otros tratamientos para combartir la enfermedad.
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Vía: sciencedirect.com


