Dos profesionales de la salud con equipos de protección personal realizan un saludo de high-five con guantes azules contra fondo gris.
Imagen ilustrativa · Foto: Mikhail Nilov / Pexels

Recortes en CDC dejan a EU sin defensa ante brotes

Ex funcionarios advierten que Estados Unidos está menos preparado para una pandemia que antes del Covid-19.

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Melania Ruiz·
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Narración con voz de IA

Estados Unidos enfrenta una creciente vulnerabilidad ante enfermedades infecciosas luego de que los recortes presupuestales y de personal en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han reducido drásticamente la capacidad del país para detectar, contener y responder a brotes epidemiológicos. Así lo advierten exfuncionarios de primer nivel de esa institución.

Brotes simultáneos de sarampión, hantavirus, ébola, ciclospora, tos ferina, gripe aviar y gusano barrenador han puesto en evidencia las brechas que se han abierto en el sistema de salud pública estadounidense. Según especialistas, la situación actual es peor que la registrada antes de la pandemia de Covid-19.

Pérdida masiva de expertos y recursos en el CDC

Entre el 25 y el 30 por ciento de la plantilla total del CDC ha desaparecido en el último año, ya sea por despidos, renuncias o jubilaciones anticipadas que no fueron reemplazadas. Además, alrededor del 80 por ciento de los puestos de liderazgo senior permanecen sin titulares permanentes.

El impacto es especialmente visible en áreas especializadas. El laboratorio del CDC dedicado al estudio de la ciclospora —un parásito que antes era poco común pero que actualmente genera alertas sanitarias— pasó de contar con once especialistas a tan solo tres. De manera similar, los equipos enfocados en mpox y ébola han quedado con muy pocos integrantes.

La desaparición efectiva de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) agravó el problema: el CDC perdió cerca de 40 millones de dólares destinados a combatir la malaria y enfermedades tropicales desatendidas, lo que derivó en el despido de 35 de los 73 empleados de esas divisiones. Aunque se recuperaron cuatro millones de dólares, el futuro del programa sigue siendo incierto.

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Mensajes contradictorios y toma de decisiones sin base científica

Los exfuncionarios también señalan que la falta de liderazgo técnico ha generado directrices inconsistentes y confusas para los estados. Un ejemplo fue el manejo del brote de hantavirus vinculado al barco MV Hondius: primero se autorizó cuarentena domiciliaria para los pasajeros, pero luego se ordenó confinamiento en instalaciones de biocontención, contradiciendo la recomendación de un médico del propio CDC.

Algo similar ocurre con el ébola: entre 100 y 150 personas llegan diariamente a territorio estadounidense desde zonas de riesgo y requieren monitoreo, pero las nuevas disposiciones de viaje generan ambigüedades sobre qué requisitos aplican y a quién.

Exfuncionarios advierten que reconstruir la capacidad perdida tomará años, incluso si el financiamiento se restablece pronto. Mientras tanto, brotes que pudieron haberse contenido a tiempo seguirán expandiéndose, y la preparación ante una eventual nueva pandemia permanece comprometida.

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