Creador de Internet Explorer trabaja para controlar el mouse con la mente

Creador de Internet Explorer trabaja para controlar el mouse con la mente

Thomas Reardon, exingeniero creador de Internet Explorer, desarrolla una pulsera capaz de interpretar señales para controlar el mouse con la mente.

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Carlos Espejel·
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Narración con voz de IA

El mouse es uno de esos inventos que han cambiado muy poco desde su aparición a finales de los años sesenta. Aunque perdió la bola mecánica, se volvió inalámbrico y añadió nuevos botones, su funcionamiento básico sigue siendo el mismo: mover la mano para desplazar un cursor en la pantalla.

Para Thomas Reardon, ese modelo podría haber llegado a su límite. El exingeniero de Microsoft, conocido por haber participado en el desarrollo de Internet Explorer, trabaja ahora en una tecnología que busca controlar una computadora mediante señales neuromusculares interpretadas antes de que la mano llegue a moverse.

Reardon formó parte del equipo que ayudó a crear uno de los navegadores más influyentes de los años noventa, con el que millones de personas tuvieron sus primeros contactos con Internet. Sin embargo, tras su etapa en Microsoft decidió tomar un rumbo poco habitual para un desarrollador de software.

En lugar de fundar otra empresa tecnológica, regresó a la universidad. Estudió Clásicas en la Universidad de Columbia y posteriormente inició un doctorado en neurociencia computacional, convencido de que el siguiente gran avance tecnológico dependería de comprender cómo el cerebro se comunica con el cuerpo.

¿Adiós al mouse?

Esa idea dio origen a CTRL-labs, una compañía enfocada en desarrollar nuevas formas de interacción entre las personas y las computadoras sin depender de dispositivos tradicionales como el mouse o el teclado.

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La propuesta de la empresa se basa en un principio sencillo: antes de que una persona mueva un dedo, el cerebro ya envió la orden para hacerlo. Ese proceso ocurre en una fracción de segundo y normalmente pasa desapercibido.

La tecnología de CTRL-labs intenta detectar precisamente esas señales neuromusculares que viajan desde el sistema nervioso hacia los músculos de la mano. Para ello utiliza una pulsera colocada en la muñeca, capaz de registrar la actividad eléctrica asociada con la intención de movimiento, en este caso el del mouse.

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Si el sistema logra interpretar correctamente esas señales, bastaría con pensar en mover un dedo para desplazar el cursor, hacer clic o ejecutar comandos en una computadora. El objetivo no es reaccionar al movimiento físico, sino anticiparlo.

CTRL-Labs no es como Neuralink

A diferencia de otros proyectos de interfaz cerebro-computadora, la propuesta de Reardon no requiere cirugía ni implantes cerebrales. Por ello suele compararse con Neuralink, la empresa de Elon Musk, aunque ambos desarrollos siguen caminos tecnológicos muy distintos.

Mientras Neuralink busca conectarse directamente con el cerebro mediante implantes, CTRL-labs se enfoca en las señales neuromusculares que ya viajan hacia la mano. El propósito final es similar: lograr una interacción más natural entre humanos y computadoras.

El proyecto plantea un posible cambio de paradigma en la forma en que utilizamos los dispositivos digitales. En lugar de depender de movimientos físicos, la interacción podría basarse cada vez más en la intención del usuario.

Eso no significa necesariamente que el mouse vaya a desaparecer pronto. Sigue siendo uno de los periféricos más precisos, económicos y fáciles de utilizar, especialmente para tareas de diseño, edición o videojuegos.

Sin embargo, la historia de la tecnología muestra que ninguna interfaz permanece intacta para siempre. Los teclados físicos dejaron de ser indispensables en los teléfonos inteligentes, las pantallas táctiles transformaron el uso de los dispositivos móviles y los asistentes de voz comenzaron a sustituir algunos comandos tradicionales.

Finalmente, Reardon considera que el siguiente paso evolutivo podría consistir en eliminar otro intermediario: el movimiento físico, permitiendo que las computadoras respondan directamente a las señales que preceden a la acción humana sin la necesidad de un mouse o un teclado.

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Vía: Xataka MX

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