Descubren 153 armas de la Guerra de Castas en cenote de Yucatán

Descubren 153 armas de la Guerra de Castas en cenote de Yucatán

Arqueólogs del INAH hallaron vestigios y más de 100 armas al interior de un cenote que corresponden a la Guerra de Castas en Yucatán.

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Carlos Espejel·
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En el subsuelo del Ex Convento de San Bernardino de Siena, en el municipio de Valladolid, Yucatán se localiza el cenote Síis Já, un sitio arqueológico subacuático que ha revelado importantes vestigios relacionados con la Guerra de Castas.

El hallazgo fue realizado por investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), quienes comenzaron a documentar todo lo encontrado y resaltando su valor histórico ya que ofrecen una nueva mirada a este episodio histórico.

De acuerdo con los especialistas, el cenote Siis Já (cuyo nombre en lengua maya significa “pozo de agua fría”) funcionó como un depósito donde fueron arrojados diversos objetos durante el conflicto armado que se desarrolló entre 1847 y 1901.

Se presume que tropas yucatecas lanzaron armamento y suministros al agua entre 1847 y 1848 con la intención de impedir que cayeran en manos de los grupos rebeldes mayas durante la Guerra de Castas.

Los registros arqueológicos dan cuenta de al menos 153 armas de fuego localizadas en el sitio, entre ellas fusiles y mosquetes de procedencia española e inglesa. Destaca también el hallazgo de un cañón de hierro que aún conserva su estructura de madera, lo que incrementa el valor histórico del conjunto.

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Además del armamento, los expertos han identificado otros objetos como piezas de cerámica, incensarios y fragmentos de porcelana que abarcan desde periodos prehispánicos hasta el siglo XX. Esta diversidad convierte al cenote en una especie de cápsula del tiempo que permite estudiar distintas etapas de la historia de la región, incluyendo la Guerra de Castas.

Durante trabajos recientes realizados en febrero de 2026, personal de la Subdirección de Arqueología Subacuática del INAH implementó técnicas de fotogrametría para registrar los vestigios. Este método permite generar modelos digitales en tres dimensiones, facilitando el análisis de las piezas sin necesidad de extraerlas del entorno donde han permanecido por décadas.

Sin embargo, el iNAH alertó sobre la presencia de buzos que ingresan sin autorización al cenote, lo que representa un riesgo significativo para la conservación del sitio. También se han detectado estructuras ilegales colapsadas, como escaleras y puentes improvisados, que han alterado áreas previamente protegidas por sedimentos.

Estas intervenciones irregulares no solo amenazan los vestigios arqueológicos, sino que también afectan el equilibrio ambiental del cenote. Especialistas han observado cambios preocupantes, como la desaparición del pez bagre conocido en maya como ahlu, lo que podría estar relacionado con contaminación en el acuífero.

Ante esta situación, el INAH, en coordinación con la Fundación Convento Sisal Valladolid AC, ha planteado una serie de acciones para reforzar la protección del lugar. Entre ellas se contemplan labores de limpieza, retiro de materiales modernos y un registro más detallado de los objetos en su contexto original.

Como parte del proyecto de conservación, algunas piezas recuperadas y restauradas previamente serán exhibidas en el museo de sitio del exconvento. Esta colección se integra al Atlas Arqueológico Subacuático de la península de Yucatán, considerado uno de los esfuerzos más relevantes para documentar cenotes con valor histórico.

El cenote Síis Já representa un espacio clave para comprender la Guerra de Castas, un levantamiento del pueblo maya contra las élites criollas y mestizas que dominaban la región. Este conflicto estuvo marcado por desigualdad social, despojo de tierras, abusos y altos impuestos que afectaban a las comunidades indígenas.

A lo largo de décadas, los grupos mayas lograron controlar amplias zonas del sureste de Yucatán e incluso establecieron su propio centro político en Chan Santa Cruz, hoy Felipe Carrillo Puerto. Aunque no tuvo un desenlace único, hacia 1901 el gobierno mexicano recuperó el control militar de la región, poniendo fin a uno de los episodios más prolongados y complejos de la historia nacional.

Con información de Tus Buenas Noticias.

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