Un favor y un casi…

Rocío Martínez Preciado

Hay ocasiones en que te piden un favor; en uno de mis viajes a la playa con mi tesoro de niños de “Los Planes de Alonso”, me pidieron el favor más importante que nadie me había pedido.

La tía de Édgar, acompañante del joven de 16 años de edad quien enfrentaba el cáncer de hueso Sarcoma de Edwing y quien era uno de mis niños integrantes del grupo en ese viaje; me dijo:

“Sra. Rocío, me pidió mi hermana (mamá de Édgar) le hiciera usted un favor”, que convenza a Édgar para que se deje amputar su pierna, porque los doctores es lo que le dicen; si se amputa la pierna tendrá más posibilidades de vida.

¡Dios mío, que favor tan especial me piden! convencer a Édgar de que se deje amputar su pierna.

Ya que él no quiere, pues se niega a aceptarlo. Espere al último día de mi viaje y por la noche invité a Édgar a sentarnos a la orilla de la playa.

Una luna hermosa nos iluminaba, traté de entrar en su corazón para que tuviera la confianza en mí de compartirme lo que sentía dentro de él, Édgar me dijo:

“-Rocío hace meses, estando en la escuela, la maestra me hizo una pregunta. ‘Dime 3 cosas que te gustan de ti’; -yo contesté- mi pelo, mis ojos y mis piernas, porque me gusta jugar  mucho futbol. A los  6 meses de esa pregunta ya se me había caído el pelo por la quimioterapia, usaba muletas para apoyarme debido al cáncer de hueso que me detectaron”.

Me lo dijo con tanta tristeza en sus ojos, que tuve que ser más fuerte y respondí: “Édgar yo sé que te han pedido dejes te quiten la pierna, sé que nunca será fácil tomar esa decisión.

Tienes el mismo cáncer que tenía Alonso, sólo que él lo tenía en la cadera y los doctores me dijeron que si hubiera estado en otro lugar podíamos retirar su miembro, pero en la cadera ¡Es imposible!

Édgar tu lo tienes (el cáncer) en un lugar que sí es posible retirar el tumor principal ¿Sabes?, ni una muleta podrá detenerte, ni la pérdida de pelo, porque tus lindos ojos correrán, y ¡Lograrás alcanzar con tu mente lo inimaginable!

Rocío, me contestó emocionado, “Me gusta la canción de Soraya  Casi”.

Cuando terminó el viaje, tratando de lograr ese favor que me solicitaron (convencerlo), le dije a Édgar que si había una posibilidad por muy pequeña que fuera, eso sería una luz dentro de la obscuridad que iluminaría su vida.

Pasaron los meses y recibí una terrible noticia, Édgar había muerto, no permitió le quitaran su pierna y avanzó el cáncer. ¡Mi niño se había ido! busqué la canción de Soraya Casi, la escuché, y no pude evitar mis lagrimas, la letra habla de sueños.

“Anoche me dormí besando las nubes, con almohadas de sueños en una cama de ilusiones, imaginando cruzar retos para llegar a la cima y en un instante….

Perder toda la certeza, y las dudas y el rencor marcaron mi existencia.

Casi se me acaba la fe.

Casi se me escapa el amor.

Se me agota toda la fuerza para luchar un día más.

Vez mi rostro un reflejo,

un rostro transformado

Frente al fantasma de un recuerdo cansado.

¿Porque hoy? ¿Porque yo?

¿Porque esto?

Preguntas con respuestas que vendrán sólo con el tiempo.

Casi se me acaba la fe cuando sólo escuchas el latido de tu corazón.

Encontrarás entre su ritmo y el silencio la razón”.

Un favor no cumplido, pero me da paz saber que la decisión de Édgar era la voluntad de Dios.

Un “casi” muchas veces nos detiene a todos, paralizándonos ¡Casi termino! y no terminamos.

¡Casi comenzaré! a estudiar y a emprender nuevas metas y no comenzamos.

No permitamos que un “casi” nos detenga en nuestro plan de vida.

Édgar sé que decidiste volar completo, volar con ese hermoso corazón cargado de sueños de juventud.

Los rayos de la luna te dibujarán resplandeciente cabellera, ya no correrás como lo hacías cuando jugabas futbol, ahora volarás en un cielo interminable, y tus ojos, estoy segura nos contemplan desde el infinito.

Gracias Édgar por existir aquí en la tierra y llenarme de tu espíritu de lucha.

Gracias por ser mi ángel donde me dice que casi luchando se consiguen sueños cumplidos.

Mi respeto y admiración a todos los ángeles en la tierra que nos dan lecciones hermosas como Édgar. ¡Dios los Bendiga!

Rocío Martínez Preciado

Los Planes de Alonso

Presidenta

Cel. 4626058359

Correo: rociomartinezpreciado@hotmail.com

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