¿Por qué la IA requiere enfriamiento? Aguakan explica su impacto hídrico

¿Por qué la IA requiere enfriamiento? Aguakan explica su impacto hídrico

Aguakan explica cómo la IA depende de grandes cantidades del vital líquido para los sistemas de refrigeración que permiten su operación.

W
Wendy Ravelo·
21
Compartir
Escuchar nota
0:00 / 0:39
Narración con voz de IA

Aguakan explica que, aunque la inteligencia artificial suele asociarse con procesos completamente digitales, su funcionamiento depende de una infraestructura física que requiere importantes recursos para operar.

Detrás de cada consulta realizada en un chatbot, una imagen generada por inteligencia artificial o el uso de un asistente virtual, existen centros de datos que trabajan de manera ininterrumpida y que necesitan sistemas de refrigeración para mantener sus equipos en condiciones óptimas.

La información que los usuarios envían a una herramienta de inteligencia artificial no se procesa en sus dispositivos, sino que viaja hasta centros de datos donde miles de servidores realizan millones de operaciones por segundo.

Aguakan explica cómo se utiliza el vital líquido para enfriar sistemas de IA

Ese nivel de procesamiento genera calor de forma constante y, si no se controla, puede afectar el rendimiento de los equipos e incluso provocar daños.

Por ello, muchos centros de datos incorporan diferentes sistemas de enfriamiento que, de forma directa o indirecta, requieren agua o generan una huella hídrica.

También te puede interesar

Aguakan abre vacantes para áreas técnicas y administrativas en Quintana Roo

Aguakan señala que este escenario ha abierto un debate sobre el impacto ambiental del crecimiento acelerado de la inteligencia artificial y la necesidad de impulsar tecnologías cada vez más sostenibles.

No todas las instalaciones utilizan el agua de la misma manera. Algunos centros de datos aprovechan el aire exterior cuando las condiciones climáticas lo permiten, mientras que otros emplean sistemas de refrigeración evaporativa, donde parte del vital líquido se evapora para disipar el calor.

También existen tecnologías de circuito cerrado y sistemas de refrigeración líquida que recirculan el agua para mejorar la eficiencia del proceso.

La elección del sistema depende de factores como el clima de la región, la temperatura ambiente, el tamaño del centro de datos, la eficiencia de los servidores y las estrategias ambientales implementadas por cada empresa. Esto significa que la huella hídrica puede variar considerablemente entre una instalación y otra.

📰 Tu edición de hoy

Recibe el periódico de mañana a las 7:00 am

El diario para hojear, las claves del día y el podcast ☕ — todo en un correo, todos los días. Gratis, y te das de baja con un clic.

Al suscribirte aceptas nuestro aviso de privacidad. Puedes darte de baja cuando quieras.

En los últimos años se han difundido cifras que intentan atribuir un consumo específico de agua a cada consulta realizada mediante inteligencia artificial.

Sin embargo, investigaciones citadas por Aguakan indican que no existe un valor universal, ya que el impacto depende del modelo de inteligencia artificial utilizado, la complejidad de la tarea, el tiempo de procesamiento, la ubicación del centro de datos, el sistema de refrigeración y la fuente de electricidad que alimenta la infraestructura.

Además, especialistas explican que una parte importante de la huella hídrica no proviene únicamente del enfriamiento de los servidores.

También influye el agua utilizada durante la generación de la electricidad que abastece los centros de datos, especialmente cuando ésta procede de fuentes con un elevado consumo hídrico.

El crecimiento de la inteligencia artificial también impulsa la construcción de nuevos centros de datos, debido al aumento de servicios digitales, almacenamiento en la nube y aplicaciones basadas en esta nueva tecnología.

Frente a este panorama, Aguakan destaca que empresas tecnológicas, investigadores y distintos organismos buscan desarrollar sistemas de refrigeración más eficientes, incorporar energías renovables y optimizar el funcionamiento de estas instalaciones mediante herramientas de inteligencia artificial.

Inteligencia artificial requiere agua de forma indirecta para enfriar sus centros de datos

La inteligencia artificial, como software, no consume agua de manera directa. Su huella hídrica está asociada a la infraestructura que hace posible su operación, incluyendo la refrigeración de los centros de datos, la generación de electricidad, la fabricación de componentes electrónicos y la construcción de estas instalaciones.

Finalmente, Aguakan señala que, aunque el mayor impacto depende de la infraestructura tecnológica, los usuarios también pueden contribuir a un uso más responsable utilizando estas herramientas cuando realmente aporten valor, formulando consultas claras para reducir interacciones innecesarias y manteniendo una actitud crítica frente a la información generada.

Comprender cómo funciona esta tecnología permite reconocer que detrás de cada servicio digital existe una compleja red de equipos que requiere de agua para operar de forma continua.

¿Qué te pareció?

Fuente: Aguakan

📰 Tu edición de hoy

Recibe el periódico de mañana a las 7:00 am

El diario para hojear, las claves del día y el podcast ☕ — todo en un correo, todos los días. Gratis, y te das de baja con un clic.

Al suscribirte aceptas nuestro aviso de privacidad. Puedes darte de baja cuando quieras.

Relacionadas