
Ácido pícrico explosivo hallado en universidad de Veracruz
Estudiantes y docentes de la Universidad Veracruzana exigen el retiro inmediato de 3.3 kilos de la sustancia, almacenada por más de dos décadas.
El descubrimiento de 3.3 kilogramos de ácido pícrico en instalaciones de la Facultad de Biología de la Universidad Veracruzana encendió las alarmas en el campus Xalapa. La sustancia, clasificada como explosiva, fue encontrada a finales de mayo durante labores de reordenamiento e inventario en el Almacén de Reactivos Químicos de la institución.
Según informó la propia universidad, el compuesto químico —también conocido como trinitrofenol— llevaba guardado en ese espacio más de veinte años, sin que durante ese período se hubiera evaluado formalmente el nivel de peligro que representaba.
Riesgo por envejecimiento del reactivo químico
De acuerdo con especialistas, el ácido pícrico explosivo es especialmente peligroso cuando envejece o pierde humedad, ya que en ese estado se vuelve inestable y puede detonar ante impactos, fricción o exposición al calor. Históricamente, esta sustancia tuvo usos en laboratorios e investigación científica, pero su almacenamiento prolongado sin supervisión adecuada representa un riesgo considerable.
La situación generó inquietud inmediata entre estudiantes, profesores y personal administrativo que realizan actividades cotidianas en la Unidad de Ciencias Biológicas y Agropecuarias. Como respuesta, integrantes de la comunidad colocaron pancartas en la facultad para demandar la extracción urgente del reactivo.
Universidad Veracruzana coordina el retiro del material
Ante la presión de la comunidad, la institución emitió un comunicado en el que señaló que el área está bajo supervisión de personal especializado y que no existe riesgo inmediato mientras se respeten los perímetros de seguridad delimitados alrededor de la zona. Además, confirmó que ya solicitó la intervención de instancias capacitadas para gestionar el retiro seguro del material.
Sin embargo, hasta el momento en que se reportó el caso no se había anunciado una fecha concreta para llevar a cabo esa operación, lo que mantuvo la incertidumbre entre quienes trabajan y estudian en ese espacio.
El incidente puso en el centro del debate los protocolos de manejo y almacenamiento de reactivos peligrosos en centros educativos y de investigación. Las actividades académicas y administrativas en la facultad continuaron con normalidad, mientras la comunidad espera una solución definitiva.
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Fuente: Luces del Siglo


